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miércoles, 11 de enero de 2023

Coplas para una masacre


 En estos días se cumplen noventa años de los sucesos de Casas Viejas. Distintas entidades han preparado un extenso programa de actos para su conmemoración (para consultar pincha aquí). Por tal motivo aprovecho para presentar un artículo que he publicado recientemente en una extraordinaria revista que lleva por nombre Big Sur. 

A iniciativa de la editorial Hojas de Hierba, se define como una publicación underground de temática caleidoscópica y con la principal finalidad de internarse en nuevos territorios discursivos y estéticos. Lo hayas entendido o no, una pasada de revista. De estas cosas que pensaba desaparecidas. Con cerca de 400 páginas a todo color os dejo una imagen con el contenido de este segundo número.


Como bien se indica han dedicado una sección -de nombre 'Bienvenidos a Carrusel'- donde en esta ocasión todo gira en torno al Carnaval. Pero no a un Carnaval comercial o dócil, sino todo lo contrario. Temas poco tratados o autores 'malditos'. Por mi parte opté por sacar a la palestra un tema que si bien no es novedoso -las coplas dedicadas durante la Segunda República a los sucesos de Casas Viejas-, sí creo que lo es el análisis en profundidad de las mismas.


Para toda persona interesada en la publicación la puede encontrar a través de este enlace. Sevilla es la sede de la editorial por lo que, a buen seguro, en muchas librerías hispalenses se podrá adquirir. En Cádiz la librería Manuel de Falla también la ofrecen.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Luis Gómez Gutiérrez-Otero

Caricatura de Luis Gómez
por Radi.
Se publica hoy en la revista Hades nº13 el artículo galardonado con un accésit el año anterior y que titulé "Luis Gómez Gutiérrez-Otero. Compositor del himno del Trofeo Carranza. Una historia multifacética". Luis Gómez fue periodista, representante de artistas de la talla de Lola Flores, autor de Carnaval y Copla, etc. No obstante su historia había quedado olvidada, sobre todo la que concernía a los episodios de represión que sufrió en los primeros años de la dictadura franquista. Adjunto aquí el texto. Espero os guste: 







Cádiz, tacita de plata
llena de gracia y de son;
yate, velero y fragata,
gloria del pueblo español...



De esta manera comienza el himno del Trofeo Carranza que cada verano muchos gaditanos y visitantes pueden escuchar en el estadio del mismo nombre. Sin embargo es una canción que, al igual que su autor, casi siempre ha pasado desapercibida. El Trofeo Carranza dio comienzo en septiembre de 1955, un mes después de que se inaugurara el estadio, sin embargo no fue hasta 1976 cuando se grabó dicho himno. Después de que Luis Gómez lo escribiera, la productora CBS realizó un casting en busca de un intérprete. Se presentaron treinta aspirantes siendo elegido, finalmente, el madrileño Luis Catalán.

No obstante la vida de este autor gaditano nos parece muy digna de darse a conocer. Luis Gómez había nacido en San Fernando el 9 de septiembre de 1911 y era hijo de José Gómez Ramos y María Gutiérrez-Otero Montojo. Aunque pertenecía a una familia de tradición militar, se decantó para su formación por los estudios de Derecho y en 1933 formaba parte de la Federación Universitaria Escolar (FUE), ocupando el puesto de Delegado de Prensa. A su vez, estaba afiliado al Partido Radical de Lerroux. Afincado en Cádiz, por aquel entonces -y más concretamente en la calle Antonio López nº9-, ya desde joven mostró cierta inquietud por el mundo de las letras. Y fue durante los años de la II República cuando Luis Gómez dio síntomas de ello puesto que escribiría algunas agrupaciones carnavalescas. Dicha fiesta se relacionaba con las gentes de las clases trabajadoras por lo que las familias "de bien" no gustaban mezclarse con los comparsistas. Pudiera ser que por este motivo Luis Gómez firmara los repertorios de sus coros con el seudónimo "LU-GO", ocultando su nombre en hojillas y libretos. En 1933 sacaría el coro "Los pijamas" sin mucha suerte en el concurso de agrupaciones de aquel año. Sin embargo en 1934, junto con la música de Francisco Acedo Álvarez, se presentaría con el coro "Los cometas". Aquel febrero Luis Gómez se hacía con el segundo premio de coros, teniendo como director de la agrupación a Juan Marrero Pérez.

Desconocemos el motivo por lo que nuestro personaje marchó a Sevilla en 1935. Lo que sí sabemos es que comenzó a trabajar como secretario personal de un adinerado industrial de la capital hispalense: Rafael Forcada Linares. Junto con él y una sobrina del empresario, Montes Sánchez Linares, nuestro protagonista le sorprendió el comienzo de la Guerra Civil española en Elche. Era mediados de julio de 1936. A partir de entonces la vida de Luis Gómez se transformó en una inmensa odisea. En Elche se alistó en el Cuartel de Milicianos, y a pesar de ello viajaría hasta Alicante para buscar la manera de sacar de la zona republicana al señor Forcada y su sobrina. Objetivo que no logró. En aquel trance fue detenido durante una semana por ser sospechosas sus actividades. Tras recobrar su libertad regresó a Elche encontrando trabajo en una colonia escolar del Socorro Rojo Internacional. Empero las actividades literarias de Luis Gómez continuaron pues escribió canciones e himnos que se publicaron en el periódico "El obrero", semanario del PSOE y UGT. Curiosamente Gómez volvía a firmar con un seudónimo muy similar al que años antes usó con las coplas de carnaval: LuGo MeZiS.

Finalmente recalaría en Cartagena, siendo su última estancia levantina el pueblo de Cox donde recibió la noticia del final de la guerra. De allí marchó a Sevilla, y posteriormente a Jerez, en busca de su familia. En la localidad gaditana trabajó en el Colegio de San Ignacio hasta el momento de su detención el 24 de mayo de 1940. Todas las personas que habían transcurrido la guerra en zona republicana y ahora regresaban a sus hogares, tenían que responder ante la dictadura franquista. Durante algunos meses estuvo preso en Cádiz hasta que en octubre se le puso en libertad condicional. A partir de entonces, y cada ocho días, tuvo que firmar en un puesto de la Guardia Civil. Viviendo de nuevo en Jerez fue condenado, en agosto de 1941, a tres años de prisión menor, sentencia que no sabemos si llegó a cumplir.

Durante algunos años la pista de Luis Gómez se pierde hasta que lo volvemos a encontrar en Madrid. En la capital continuó componiendo coplas que, sin embargo, llegaron a gozar de fama. A mediados de la década de los años 50 era secretario particular de Lola Flores, e incluso le ayudó en la gerencia de su primer espectáculo en solitario: "Copla y bandera". Una recaudación media de 75.000 pesetas diarias convertían el espectáculo en un record de la historia de los teatros de España. Una década después, y por influencia de la propia Flores, escribió pasodobles dedicados al torero venezolano César Antonio Girón y su dinastía. Firmó coplas como "Mi Salamanca" o "Mi perro amigo" que interpretara exitosamente Rafael Farina. A mediados de los años setenta culminaba una obra de cincuenta pasodobles dedicados a cada una de las provincia españolas. Poco después compondría el himno del Trofeo Carranza que comentábamos al principio, regresando finalmente a Cádiz donde pasaría sus últimos años.


Y en los días de carnaval, repartía entre conocidos y amigos un libreto de no más de cincuenta páginas titulado "Mis coplas". Valga este artículo como homenaje a este artista polifacético de San Fernando.

domingo, 1 de febrero de 2015

Presentación revista nº3 del Foro por la Memoria

El próximo viernes 6 de febrero se presenta en Sanlúcar de Barrameda un nuevo número de la revista Foro por la Memoria Democrática. Será a las 19´30 h. en la Fundación Casa Medina Sidonia . En esta ocasión participo en la publicación con un artículo titulado "Una aproximación histórica al Partido Comunista en la provincia de Cádiz (1931-1936)", en el cual hago un repaso a algunos de los radios locales comunistas de aquellos años: El Puerto de Santa María, Cádiz, Prado del Rey o Vejer de la Frontera. El Comunista fue el partido de izquierdas que más tardó en implantarse en España y por extensión en nuestra provincia, donde anarquistas y socialistas copaban la ideología de las masas obreras y campesinas. Sin embargo con la creación, e incorporación, del Frente Popular lograron un diputado por la provincia en la figura del doctor Daniel Ortega. 

III Conferencia provincial del PCE gaditano en 1933. Fotografía procedente del Proceso Sumarísimo de Urgencia a Diego Gutiérrez Calle, electricista del ayuntamiento de Cádiz y miembro del PCE. Archivo del Tribunal Militar Territorial Nº2 de Sevilla, Legajo 1.201, nº 102/37. Cedida por José Luis Gutiérrez Molina.

La revista contiene textos de José Luis Gutiérrez Molina, Sebastián Guzmán Martín o Fernando Romero Romero, entre otros. Pura Sánchez, que escribiera el libro sobre la represión franquista a las mujeres en Andalucía -Individuas de dudosa moral, Crítica, 2009-, hará las veces de maestra de ceremonias.
Cartel del acto de presentación.
Si os apatece, allí nos vemos.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Se presenta el tercer número de la revista Historietas

Portada de Historietas nº3.
Hoy miércoles 28, a las 12´00 h., en el Salón de Actos del Rectorado de la Universidad de Cádiz (C/ Ancha nº16) se presenta una nueva edición de la publicación periódica dedicada al estudio del comic, Historietas. Es una revista con una corta trayectoria pero con una temática de lo más original. De hecho creo que es la única publicación en papel, en nuestro país, dedicada a este tipo de estudios.
Hace unos meses, uno de sus coordinadores, mi colega José Joaquín Rodríguez, me pidió un artículo para la misma. No soy especialista en esta materia, sin embargo su solicitud no me sorprendió: quería un texto introductorio a la España de los años cuarenta, al primer Franquismo. ¿Por qué? Porque el nº3 de Historietas trata de la industria del comic en la España de Posguerra. Así mi escrito, titulado "En el combate por la supervivencia: una introducción a la España de Posguerra", intenta acercar al lector más alejado al conocimiento de nuestra Historia Contemporánea a aquella época: ¿cómo se llegó a la misma? ¿cómo era la estructura de la sociedad? ¿cómo vivía la población?
A partir de ahí, estudiosos y especialistas en el tema nos presentan la situación del comic en la citada década, así como se analizan algunas de las principales publicaciones de aquellos años: Jaimito, Mis chicas o El Temerario.

martes, 28 de enero de 2014

Presentación de la nueva Periférica (con Ariño Villarroya)

Se presenta el próximo jueves, 30 de enero, un nuevo número de la revista Periférica. Y van catorce publicaciones dedicadas al análisis cultural del territorio. He participado en algunas ocasiones con textos en sus diferentes secciones: ya fuera compartiendo experiencias, profundizando en temas, e incluso con alguna que otra reseña. Por mi interés en dicho tema la sigo desde hace años. No voy a adelantar el contenido de la misma pero sí os animo a que asistáis al acto. Tendremos la suerte de contar con la participación de Antonio Ariño Villarroya, Catedrático de Sociología por la Universidad de Valencia. Aunque supongo que a día de hoy estará alejado de los estudios sobre la historia del folklore, no debo dejar de recordar su intervención en un Congreso de Carnaval celebrado en Cádiz a finales de la década de los ochenta, así como uno de sus numerosos libros que, más de veinte años después de su edición, me sigue pareciendo un clásico en la forma de analizar la evolución de una fiesta. Hablamos de "La ciudad ritual" (Anthropos, 1992).
Por este motivo y otros, como por ejemplo que tras el acto, los amigos del Vicerrectorado de Extensión Universitaria -ahora tiene otro nombre, pero a mí no me sale...-, regalan a los asistentes un ejemplar de la publicación, vale la pena asistir. Allí nos vemos. Más información en la imagen superior.

lunes, 20 de enero de 2014

La huella americana de la Constitución de Cádiz

Ha visto la luz, hace unos días, un nuevo número -43- de la revista Andalucía en la historia. Su dossier central recorre los distintos caminos que miles de andaluces tomaron tras la Guerra Civil. La publicación se complementa con otros textos. En la misma se incluye un reseña que escribí hace algún tiempo del libro "La Constitución de Cádiz y su huella en América". Aquí os dejo el texto.

* * *

Ramos Santana, Alberto  (Coordinador). La Constitución de Cádiz y su huella en América. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, 2011. ISBN 978-84-9828-339-6
Por Santiago Moreno Tello (Publicado originalmente en Andalucía en la historia, nº43, pág. 94).

Portada de la publicación.
El Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz nos trae una obra que intenta dilucidar la influencia de la Constitución de Cádiz de 1812 en el hemisferio americano en general, y en las colonias (provincias) españolas de ultramar en particular. Con una clara división del libro se nos presenta una primera parte con textos de personalidades políticas y económicas de hoy día, y una segunda, más amplia, con los contenidos de divulgación histórica donde se desgrana el papel de la Constitución de Cádiz al otro lado del Océano Atlántico.

Sin dejar de mencionar la cuidada edición, tenemos que indicar que los primeros capítulos de la segunda parte son de un corte más general. Miguel Artola, Jaime E. Rodríguez o el propio editor –Alberto Ramos-, plantean los paralelismos entre la Constitución gaditana y las posteriores Cartas Magnas de América Central y Sur. No sin antes hacer un repaso a algunos episodios históricos anteriores a la promulgación de la Constitución como fueron las distintas reacciones a la abdicación del trono de Carlos IV y su hijo Fernando, así como a la creación de la Junta Central en el Viejo Continente. No podemos pasar por alto los episodios que se van a vivir en Colombia o México a partir de este momento que llegarán finalmente a construir su propia identidad estatal a través de unas Cartas Magnas bajo la influencia de otras como la ya citada, empero también con la “tutela” de la francesa y la estadounidense, en claros ejercicios de búsqueda de legitimación.

Novedoso el capítulo de la profesora Marieta Cantos dedicado al nulo papel de la mujer que se refleja en la Constitución Doceañista y en las posteriores americanas. Nulo papel que según los estudios más recientes, de los que es partícipe en algunas ocasiones la propia Cantos Casenave, no fue tal en el día a día de la Guerra de la Independencia: voluntarias en el campo de batalla, organizadoras de retaguardia o autoras de cartas y textos públicos. De difícil rastreo, la mayoría de los casos, el empeño investigador ha valido para llegar a conocer nombres y vivencias de algunas mujeres. Así, la autora, nos trae  el caso de tres mujeres: la conocida y estudiada Frasquita Larrea; la portuguesa Carmen Silva que durante medio año se hizo cargo de la cabecera gaditana “El Robespierre Español”; y Mª Manuela López de Ulloa que cultivó gran cantidad de géneros literarios.

Sin embargo el broche de oro de la publicación viene a continuación. Un total de veinte historiadores de varias universidades y centros de investigación americanos desglosan uno a uno la posible influencia de la Carta gaditana en los distintos países de la actualidad. Algunas zonas donde durante el siglo XVIII se habían vivido episodios de sublevaciones, como Ecuador y el Paraguay, las noticias que van llegando desde la metrópoli no hacen sino encender de nuevo la mecha de la independencia. En la zona de Ecuador, por ejemplo, con la inestimable ayuda de la represión realista a los opositores de la misma. Sin embargo dándose, a la par, el curioso caso de que los representantes en las Cortes –como Mexía Lequerica-, llegarán a obtener un importante papel en aquellos meses. En la alejada e interior Paraguay la independencia comienza a fraguarse un año antes de la llegada de la Constitución de Cádiz.

Chile y Venezuela se opusieron a enviar sus diputados por parecerles muy inferior el número de representantes que tendrían en las Cortes. De esta manera se aprovecharía la lejanía y la caótica situación peninsular para impulsar, los primeros un Reglamento Constitucional que posteriormente serviría de apoyo para las constituciones de 1822 y 1828; los segundos un movimiento republicano que vencería finalmente a las ciudades realistas en 1813.

Otras zonas, como Nueva España, Perú o el Uruguay aceptarán las Cortes y la Constitución de 1812 aunque por distintos motivos. Por ejemplo, dicha situación se dio en Perú gracias, en gran parte, al empecinamiento de su Virrey, el cual se postulaba defensor de la Monarquía Absoluta y vio la Constitución de Cádiz como un mal menor frente a las distintas corrientes independentistas del continente americano.

Caso a parte supone la experiencia brasileña. Con una década de retraso da comienzo el movimiento constitucionalista en la metrópoli portuguesa. Que beberá, sin lugar a dudas, algunos sorbos de la cercana metrópoli española. Poco tiempo, tras su aprobación en septiembre de 1822, estará vigente. Caerá, al igual que la gaditana, en 1823. Mismo año en que Pedro I de Brasil apoyará la suya propia en la antigua colonia de Portugal.

Respecto a las islas del Caribe –Cuba, Puerto Rico y Santo Domingo-, aceptaron a grandes rasgos la convocatoria a Cortes, así como la llegada de la Constitución. Empero, es en estos años cuando se siembra la semilla de futuras independencias de la metrópoli: por ejemplo para la Republica Dominicana en 1844, con clara influencia de la Constitución de Haití de 1843, aunque con atribuciones de la Carta Magna gaditana como fueron las Diputaciones Provinciales.

No muy lejos, en la zona de Centroamérica distintos países van a ir naciendo al calor de las ideas liberales. Tanto es así que en 1824 se creará la República Federal de Centroamérica formada por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Y aunque muchos Ayuntamientos eligieron sus diputados para las Cortes gaditanas, algunos no llegaron a tiempo por problemas económicos. Lo que a la larga hizo que en la siguiente década a la promulgación de la Constitución de 1812 se fomentaran las distintas independencias. Muchas de las cuales recibirían el último impulso con la sublevación del General Riego y el restablecimiento de la Constitución de Cádiz en 1821.

Y no podemos olvidar Panamá. Su situación geoestratégica, como nexo de unión del norte y el sur, ha marcado su Historia desde la llegada de los colonizadores. Para el episodio que nos interesa no será distinto. Si bien se mantendrá fiel, ya no sólo al rey Fernando VII, sino también las Cortes y la Constitución, no hay que olvidar su importancia militar y la gran presencia guerrera traída de la península. Aun así, el movimiento independentista, como sucedió con los países vecinos, llegará en la siguiente década.

Como vemos un repaso exhaustivo y amplio el que se nos regala en dicha obra. En palabras de Jaime E. Rodríguez un cúmulo de naciones que lograban su independencia, incluida España, y que comenzaban su lucha por la supervivencia en un mundo incierto y complicado. 

sábado, 22 de junio de 2013

Los sucesos de Almonte en 1932

Como indiqué días pasados ayer se presentó en Sanlúcar de Barrameda la revista nº1 "Foro por la Memoria Democrática". La sede de la Fundación Casa Medina Sidonia se llenó de público para escuchar a los coordinadores de la nueva publicación -aunque Viejo Fernández prefiriera no dar declaraciones-, y a Luis Naranjo, director general de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía. También asistieron muchos historiadores como Manuel Parodi, Jesús Núñez, José L. Gutiérrez o Pedro P. Santamaría. La publicación mezcla artículos con una fuerte base documental con otros donde la piedra angular es la oralidad. Se cierra la revista con una reseña que firmo y ahora os dejo a continuación.

* * * 


Portada de la publicación.
Espinosa Maestre, Francisco . Contra la República. Los ´sucesos de Almonte´ en 1932, Aconcagua Libros, 2012. ISBN 978-84-96178-90-8
Por Santiago Moreno Tello (Publicado originalmente en Foro por la Memoria Democrática de Sanlúcar de Barrameda, nº1, págs. 37-38).

No es la primera vez que Espinosa Maestre dedica su tiempo a estudiar el ámbito cercano a la festividad religiosa del Rocío. Ya en 2009 en su ´Callar al mensajero´ (Ediciones Península) tributó un capítulo a la historia del director de cine Fernando Ruiz Vergara, su documental ´Rocío´ y los oscuros episodios jurídicos con la familia del alcalde, en tiempos de Primo de Rivera, José María Reales. No en vano, según explica el autor en la introducción, llevaba años recopilando información sobre este tema que no es sino una ramificación más de aquella magnífica obra magna titulada ´La guerra civil en Huelva´ (Diputación de Huelva, 1996).

El nuevo libro, editado por Aconcagua, puede parecer de un localismo extremo. De hecho se centra en el municipio de Almonte y su aldea de El Rocío. Sin embargo la trascendencia que desde hace algunas décadas ha tomado la romería que en ella se celebra, hace que el estudio que se nos presenta tenga un máximo interés. Además, aunque nos estemos centrando en un hecho –en principio- puntual, no quiere decir que en su momento no tuviera repercusión de ámbito nacional.

Francisco Espinosa nos desglosa en primer lugar, con la maestría a la que ya nos tiene habituados, el contexto. Con un término municipal de los más grandes de España, Almonte con las desamortizaciones del siglo XIX llegó a perder grandes cantidades de tierra a favor de manos privadas: por ejemplo el Coto de Doñana. Hecho notorio y dañino para la mayoría de la población más cuando muchas de esas tierras, en un principio, eran propiedades del común, es decir, tierras, por ejemplo, que aquellos que no tenían nada obtenían de las mismas lo mínimo para subsistir.

La República instaurada en 1931 apoyará a los municipios del país para que intenten recuperar aquellas tierras del común. Que pasen a manos municipales así como para el disfrute de los ciudadanos. Para luchar contra este supuesto atropello –o al menos así ellos lo veían-, la derecha integrista y terrateniente almonteña aprovechará otro tipo de reformas republicanas para llevar a cabo sus planes en contra de aquellos que estaban haciendo cumplir las leyes. Las políticas laicistas serán usadas por la oligarquía de Almonte como excusa para atentar contra el nuevo régimen establecido. Y ahí se encuadra el episodio de los sucesos de Almonte. Cuando el ayuntamiento republicano, elegido democráticamente por los vecinos, decide quitar el azulejo de la Virgen del Rocío que hay en el interior del consistorio, irrumpirá en la localidad onubense un motín contra la República y sus representantes: serán asaltadas las casas del alcalde y los concejales, el cura será llevado a hombros hasta el balcón municipal y se sacará de manera extraoficial a la Virgen del Rocío en procesión. Esto conllevará a Almonte a unos meses de inestabilidad achacados a las políticas anticlericales de la República. Cuando lo que subyacía en el fondo, como nos dice Espinosa Maestre, son las políticas de Reforma Agraria que intentan establecerse en el país.

Pero para poder llegar a esta y otras conclusiones ha habido que desenmascarar la versión oficial fomentada por el franquismo que no era otra sino la dada aquel mismo año de 1932 por el periódico Carlista ´La Unión´. Oralidad y nuevos documentos encontrados como el procedimiento abierto por el Gobierno Civil tras la lectura del manuscrito del alcalde Francisco Villarán dando su visión de los hechos, colman las páginas de la nueva obra de Espinosa Maestre.

Los capítulos finales encierran además la llamada ´venganza final´, es decir, como los golpistas del 18 de julio de 1936 retomarán el episodio de los sucesos para hacer desaparecer a todos los almonteños vinculados con los intentos de reforma en el municipio. Destacamos el capítulo dedicado al testimonio que nos dejó por escrito María de los Santos Rivero y que Espinosa pone en conocimiento de todos gracias a Rafael López, presidente de AMHyJA.

´Contra la República´ culmina con una serie de anexos que vienen a cerrar un nuevo capítulo de nuestra historia más reciente. Nos vuelve a sorprender, pues, el historiador Francisco Espinosa con una nueva publicación. Necesaria para entender nuestro pasado más reciente así como llegar a comprender nuestra realidad más cercana.

miércoles, 19 de junio de 2013

Presentación de una nueva revista en Sanlúcar

Cartel de la presentación.
Hace un año hablábamos por aquí de la nueva revista Gárgoris. Editada en Sanlúcar de Barrameda por la Asociación Luis de Eguilaz, tienen ya dos números editados. Este viernes, 21 de junio, asistiremos al nacimiento de una nueva publicación periódica en la misma localidad. En esta ocasión está editada por el Foro por la Memoria Democrática y girará entorno, como no puede ser de otra manera, a la Recuperación de la Memoria Histórica. El índice es el siguiente:
- Prólogo.
- Emotivo homenaje a los represaliados del Franquismo. 
- Los Romero Pazos: Una familia de luchadores. 
- Rafael García: un anarquista sanluqueño.
- Resistencia y represión en Trebujena: El tiroteo con la Guardia Civil en la carretera de Sanlúcar.
- Sanlúcar de Barrameda ante los antecedentes proautonómicos de Andalucía.
- José Tirado Franco, “el cura contra el maestro sanluqueño”. 
- Contra la República. Los “sucesos de Almonte” en 1932.
Los autores de los textos y los que hacen posible la publicación son Manuel Ruiz Romero, Domingo López, Manuel Toribio García, José Luis Gutiérrez Molina, Mercedes Rodríguez, Pedro Pablo Santamaría, José Antonio Viejo Fernández, Juan Antonio Gallardo, José García Cabrera, Fernando Romero Romero, Santiago Moreno Tello y Ifigenia Bueno Bordell.  
Por mi parte colaboro con una reseña del último de libro de Francisco Espinosa sobre los sucesos de Almonte de 1932 (Aconcagua, 2012).
La presentación será a las 20´00 h. en los Jardines de la Fundación Casa Medina Sidonia y estará presente Luis Naranjo, Director de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía.

lunes, 22 de abril de 2013

Ocio y vida doméstica en el Doce

Se acaba de publicar la revista Trocadero nº24. El dossier trata sobre la influencia europea y americana de la Constitución de Cádiz de 1812. Dentro del apartado de recensiones he publicado una reseña sobre el libro ´Ocio y vida doméstica en el Cádiz de las Cortes´ que coordina Alberto Ramos Santana. A continuación os la dejo por si os interesa el tema.

Portada de la publicación.

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Ramos Santana, A. (Coordinador). Ocio y vida doméstica en el Cádiz de las Cortes. Servicio de Publicaciones de la Diputación de Cádiz, 2012. ISBN 978-84-92717-47-7
Por Santiago Moreno Tello (publicado originalmente en Trocadero, revista del departamento de Historia Moderna, Contemporánea, de América y del Arte, nº24, págs. 207-210). 


La Diputación de Cádiz amplía, con una nueva entrega, la colección ´Bicentenario Cádiz 1812´ que iniciara en 2005 con los dos volúmenes titulados La vida cotidiana durante la Guerra de la Independencia en la provincia de Cádiz, tesis doctoral, a la postre, de Jaime Aragón Gómez. Desde aquel año estudios de Historia, Literatura y Derecho han convivido tejiendo una nueva red de estudios que ha ampliado los conocimientos sobre la etapa de la España Napoleónica y el Cádiz de las Cortes y posterior promulgación de la Constitución de 1812. Y hablamos de una colección que ha cumplido con lo establecido hace siete años y en los tiempos que corren, este hecho, no es cuestión baladí.

Como tampoco lo es que este volumen trece venga de la mano de uno de los mayores expertos en estudios sobre el siglo XIX español. Alberto Ramos Santana se ha rodeado de un equipo interdisciplinar que nos ayudan a trazar un horizonte sobre la vida doméstica del Cádiz de las Cortes.

Comienza la obra con un breve, pero exhaustivo, repaso a la historiografía que en el último medio siglo ha visto la necesidad de estudiar no personajes, ni batallas, sino algo más cercano, a la par que rechazado durante lustros, como es el día a día de nuestros predecesores. Y para ello comienza el libro con una visión del interior de los hogares de finales del siglo XVIII, inicios del XIX. Cristina Ordóñez Goded muestra los distintos estilos mobiliarios que se veían en casas nobiliarias y burguesas, ya fuese el “Carlos IV” –con permiso del profesor Junquera-, o el “fernandino”. Tras un repaso al mobiliario español –en su ámbito cortesano o fuera de él-, el capítulo se centra en la ciudad de Cádiz. Ciudad que quizás no es válida como ejemplo general en las formas de decoración mobiliaria, respecto a otras ciudades del interior, empero por su carácter portuaria y cosmopolita, la hace similar a las principales urbes como Madrid o Barcelona. Basándose en los estudios de Ramón Solís, Ordóñez Goded nos muestra que la ciudad no sólo era punto de compra-venta, sino también de producción. Un gran número de profesionales de la madera salpicaban el trazado urbano de la ciudad. Las referencias de compra-venta que la autora nos ofrece de El Diario Mercantil nos brindan una visión del contenido de algunas casas gaditanas. Aunque también pueden ser una pista de un posible mercado que sirviera para paliar una hipotética mala situación económica de tal o cual familia. No hay que olvidar, como nos indicará Manuel Ruiz Torres en su capítulo dedicado a la cocina y la alimentación que, si bien como se sabe, en la Isla de León y Cádiz no faltaron provisiones, quizás hubo dificultades para adquirir las mismas. El capítulo se cierra con un pequeño anexo de imágenes que nos ayudan a imaginar, mejor si cabe, el interior de una vivienda gaditana durante el asedio francés.

Como una larga transición de la cocina barroca a una nueva, de influencias extranjeras y del propio interior de los hogares gaditanos, el autor Ruiz Torres nos presenta su capítulo dedicado a la alimentación. Al contrario que ocurriera con el asedio de Gerona, en Cádiz el bloqueo francés no obligó al ciudadano a llevarse a la boca carnes tan poco apetitosas como la de gato o ratón. Debido en parte a la entrada y salida de barcos del puerto gaditano, así como la subsistencia de pequeñas huertas en el istmo que unía a las dos localidades, y a los pequeños corrales (gallinas, patos o palomas) existentes en las azoteas de las casas gaditanas. Aun así, no podemos generalizar y encontramos distintos factores que harán producir distintos tipos de cocina en la ciudad: el económico o el cultural. Sin embargo Ruiz Torres nos presenta una serie de alimentos que pueden ser denominador común de la cocina gaditana en época Doceañista. Como por ejemplo el pan, de tan básico condimento de las sopas. O el vino (a estas alturas no creemos necesario recordar a la Manzanilla de Sanlúcar como bebida estrella). El aceite, pieza fundamental de la cocina gaditana frente a la manteca de cerdo más usada en otras localidades. Cabe destacar también, entre los vegetales, a las papas que en estos años desplaza, de guisos típicos de la zona, a otros alimentos como el arroz. Y si un comensal tenía la oportunidad de decidir entre carne o pescado, no cabe duda, que en el Cádiz de las Cortes se inclinaría por lo segundo. Hasta tres veces más se consumía dicho alimento en comparación con otras ciudades. Y no olvidemos el pescado frito que hacía estragos, por ejemplo, en las salidas de los teatros. Hay un claro antes y después en el mundo culinario en estos años. La clásica cocina barroca de Martínez Montiño tenderá a desaparecer en estos años. De hecho la última edición de El Arte de la Cocina –la primera era de 1611-, se editará en 1823 durante el Trienio Liberal.

La música tenía un espacio en la vida cotidiana de los gaditanos de la época. De hecho en el libro dos son los capítulos dedicados a la misma. El primero a una música culta que nos trae María Gembero-Ustárroz; el segundo a un estilo musical de musa popular que, parece ser, tiene su origen en estas fechas: nos referimos al flamenco y es obra de Faustino Núñez.

La Revolución Francesa influenció de manera inmensa al mundo de la música. Al menos como se entendía hasta aquel momento. La creación de himnos patrióticos en pro o en contra de tal o cual planteamiento ideológico afectó sobre manera la historia de la música. Una de las nuevas características de la misma será el acercamiento a los ciudadanos a través de cuatro escenarios: las calles y plazas, los teatros, salones de las clases acomodadas y las iglesias. Mientras en los primeros servía para hacer partícipe al pueblo llano de la llamada música culta, en los púlpitos se daba buena cuenta de los avances de la guerra. Sin embargo el capítulo de Gembero-Ustárroz tiene su cénit en la presentación del músico y profesor Manuel Rücker: de ascendencia austriaca, jugó un importante papel en el primer tercio del siglo XIX gaditano. Y aunque queda bastante por estudiar de su figura, bien sabemos que introdujo en Cádiz las principales novedades musicales internacionales. El capítulo se cierra con dos versiones del himno que Rücker compusiera para la celebración del regreso de Fernando VII a España. ´Nace el sol´ y ´Presurosos corred, gaditanos´ han sido localizados en la Biblioteca Nacional de España y fueron interpretados en Cádiz en 1814. De armonía sencilla contiene un coro que hace pensar que estaba pensado para la participación activa del público en sus interpretaciones. Al final del capítulo se incluyen las partituras de la obra.

A continuación, como decíamos, Faustino Núñez da buena cuenta de sus hallazgos en distintos archivos y bibliotecas en la última década, en lo que al estudio del Flamenco se refiere. Y lo hace a buena cuenta de que es Cádiz, de los tres lugares geográficos cuna de dicho estilo, el menos estudiado con diferencia. Aunque el nacimiento oficial del género se confirma hacia 1850, multitud de documentos dan que pensar que entre finales del siglo XVIII, principios del XIX se sientan las bases del mismo. Para ello Núñez nos habla de la figura del Majo/a. Actitud ante la vida que dibuja a lo que se puede entender como el personaje flamenco posterior. A esto hay que añadirle el elemento gitano, tan arraigado en Cádiz y su Bahía al menos desde mediados del siglo XVIII. Desglosa a continuación el autor las distintas músicas que, bajo su prisma, cristalizarán poco después en los distintos palos flamencos. Entre ellos podemos citar los fandangos, las seguidillas –no confundir con la posterior seguiriya-, las jotas – origen de las alegrías flamencas-, las tiranas –en desuso desde inicios del siglo XIX-, o los tangos de ascendencia francesa y americana. Respecto a esto último no debemos pasar por alto la indicación de Núñez que nos habla de una primera noticia de tangos gaditanos en la temprana fecha de 1779.

La aparición del toreo moderno o a pie tiene también su origen en el tránsito del Antiguo al Nuevo Régimen. Y Cádiz posee, igualmente, un protagonismo de primera magnitud. Todo ello lo vemos reflejado en el capítulo de Alberto González Troyano. Nos habla el profesor de un anterior toreo, corrida caballeresca, basado precisamente en los valores nobiliarios que tenderán a desaparecer con los avances políticos, sociales y culturales. A cambio se fraguará un espectáculo donde se busca rentabilidad económica con el surgimiento de nuevas figuras como el asentista o el propio público como sostenedor del evento. El autor se pregunta por las claves que sustentarían que una ciudad, tan poco ganadera como Cádiz, sea, junto con Madrid, pilar de los inicios del toreo moderno. Y todo ello a pesar de esta característica y otras como la multitud de prohibiciones que rodearon la fiesta en las décadas Ilustradas. Es llamativa la conclusión de González Troyano cuando nos habla del ´plebeyismo´. La adaptación, sólo momentánea, y sin entrar en muchos detalles, de las formas clásicas populares servirá como oposición a los nuevos estilos europeos.

El libro finaliza con la firma que le daba comienzo: Alberto Ramos. En esta ocasión nos da a conocer el submundo de las tabernas y tiendas de vinos. Y lo llamamos así, porque ya Ramón Solís proveyó buena fe de los cafés, pero apenas se detuvo en estos establecimientos donde se daba buena cuenta de los vinos dulces y generosos, la manzanilla o incluso la cerveza. El autor da conocer la cifra de establecimientos en estos años o el nombre de los regentes así como el número de botas. Lugares, sin duda, de suma importancia social en el Cádiz de las Cortes. Quizás sin el buen gusto y prensa de los cafés pero constructora de la realidad que este libro viene a mostrarnos. Sabedores que faltan algunas muestras del ocio de aquellos años empero atentos a crear nuevas líneas de investigación que las traigan. Sumamos y seguimos estos saberes con el gozo de presentarse a cincuenta años vista de aquel clásico de Ramón Solís, pionero, en cierto modo junto a Adolfo de Castro, de los estudios de la vida cotidiana del siglo XIX gaditano.

lunes, 19 de noviembre de 2012

El miércoles se presenta la nueva revista Ubi Sunt?

El miércoles 21 se presenta, y van 27, un nuevo número de la revista de Historia Ubi Sunt?. Quince años ya desde aquel grupo de din-A3´s doblados y grapados. Casi 150 páginas tiene el nuevo número y el dossier lleva por título "Exilio republicano de 1939: homenaje a Ramón J. Sender". He compartido labores de coordinación con Ana Martínez. Licenciada en Filología Hispánica es una de las personas más tenaces que conozco. Ha elaborado un dossier bastante completo donde se analizan varios ejemplos de exilios republicanos, a raiz del fin de la Guerra Civil española, finalizando con un par de artículos donde nos centramos en el polifacético Ramón J. Sender. ¿Por qué? Muy fácil. Se cumplen 30 años de su fallecimiento. Era hora de dedicarle, al menos, un número de nuestra humilde publicación universitaria.
Si queréis saber más del contenido del dossier y demás secciones (Gaditanías, Miscelánea, Entrevista, Reseñas, Ludoteca,...) no faltéis el próximo miércoles a las 19´30 h. en el Salón de Actos del Rectorado de la Universidad de Cádiz (C/ Ancha). Salud.

jueves, 30 de agosto de 2012

Gárgoris, nueva revista de Historia


La Historia Local es, dentro de las tendencias historiográficas, una especie de hermana pequeña. En tiempos pretéritos siempre anduvo en manos de compiladores y aficionados a la Historia. En la mayoría de las ocasiones se escribió una historia partidista y poco rigurosa. Por fin trabajos realizados en Francia o Italia por historiadores como Perrot, Ladurie, Ginzburg o Grendi, así como la llegada del sistema democrático a nuestro país, valió para que jóvenes historiadores, en la década de los años 80, tomaran el pulso a la Historia Local y llevaran a cabo buenos resultados. Para ello, en nuestra provincia, se apoyarían en publicaciones periódicas como Revista de Historia de El Puerto (editada por el Aula Menesteo en El Puerto de Santa María), Revista de Jerez (editada por el Centro de Estudios Históricos Jerezanos) o Almoraima (editada por el Instituto de Estudios Gibraltareños). Con el transcurso de los años otras revistas se sumarían a dicho camino.
Portada de la publicación
La incorporación más reciente al estudio de la Historia Local en la provincia de Cádiz se llama Gárgoris y viene a cubrir la zona de estudios que representa el Bajo Guadalquivir en general, y la ciudad de Sanlúcar de Barrameda en particular. La entidad editora es la Asociación “Luis de Eguilaz de Amigos del Libro y las Bibliotecas”. Cuenta con una presidenta del consejo editorial de renombre –Beatriz de Orleáns Borbón-,  y con un director bien curtido en las batallas historiográficas –Manolo Parodi-. Han sabido rodearse de un potente consejo asesor, así como de distintas entidades colaboradoras que, a buen seguro, no cejarán en el empeño de apoyar esta nueve iniciativa.
La revista se divide en tres partes bien diferenciadas. Una primera con artículos de Historia Local. Debido a mis intereses temáticos me llaman la atención los textos de Lilianne Mª Dahlmann sobre la revolución de septiembre de 1868 en la zona del Bajo Guadalquivir; o el texto de Narciso Clement donde, basándose en la Historia de las Mentalidades, analiza la sociedad sanluqueña de los años sesenta. La segunda parte se titula Miscelánea. En dicho apartado se abre el abanico espacio-temporal. Hay cabida en él para títulos más alejados a esta zona de la provincia de Cádiz. Y siguiendo el esquema clásico de la publicación, se cierra con reseñas de libros recientes y que merecen ser destacados por su interés y rigor.
Cierro este breve comentario con la alegría que corresponde saber que, a pesar de la situación actual, compañeros y entidades amigas siguen dando su lugar al estudio de la Historia. Desearle a Gárgoris una larga vida y muchas lecturas.