Aunque ya se hizo oficial hace unos meses, volvemos a recordar -porque tan solo queda semana y media-, que el próximo jueves 6 de febrero en el Cine Albéniz de Málaga impartiré la Conferencia Inaugural de dicho Carnaval. Estaré acompañado al cante del Pregonero de este 2025 Jesús Gutiérrez 'Guti', así como viene siendo habitual de Francis Sevilla Pecci. El título de la disertación, y que estamos preparando con la colaboración de David Delfín, es: El Carnaval compartido. Las coplas de la Segunda República en Málaga y Cádiz. Será una buena oportunidad de hacer una comparativa entre ambos carnavales antes de la Guerra Civil, ¿qué se cantaba? ¿cómo? ¿por qué? Y todo acompañado de imágenes antiguas y por supuesto... coplas de aquél entonces recuperadas para la ocasión.
Allí nos veremos a partir de las 19´45 h. La entrada es gratuita, se entrega al acceder al recinto.
Se celebra mañana jueves 14 el I Encuentro de Memoria Democrática en la Casa de Iberoamérica en Cádiz. El evento, organizado por la Diputación de Cádiz, ha logrado reunir a un centenar de personas interesadas en la materia y durante la misma se tratarán tres temas: el relato familiar, las exhumaciones y fosas y la Memoria en la escuela. En el siguiente enlace tenéis toda la información. Si estáis interesados en asistir pinchad en el formulario de inscripción y pasáis a un listado de reserva.
Este próximo jueves, con motivo del próximo centenario del PCE, participo en un coloquio donde hablaré del origen de dicho partido en la provincia de Cádiz. Hace años escribí un artículo sobre el tema y desarrollé un proyecto de investigación sobre el mismo que, de momento, no ha sido publicado. Quedan invitados/as.
Se celebra en estos días en Cádiz el Festival de Cine Documental Alcances. Desde hace algunos años se viene desarrollando un concurso previo llamado DocuExprés. En esta edición he sido invitado a participar en unos de ellos. Teresa García Azcárate, a la cual conocía de antes por ser familia del Capitán de Fragata Tomás de Azcárte -que defendió con su vida la legalidad republicana en julio de 1936-, tras realizar este verano la ruta 'Cádiz y la Guerra Civil' me habló del proyecto Buscando a De la Pinta. Ella estaba en el equipo que lo iba a guionizar y mi papel en el mismo sería de relator. O una especie de. Como me caen bien tanto ella como su pareja, Tomás Carrera, me puse a su disposición. Junto al director Javier Céspedes creo que han hecho un trabajo estupendo. La finalidad del documental es arrojar luz sobre una personalidad muy desconocida, todavía a día de hoy, en la ciudad: Manuel de la Pinta Leal (Málaga, 1905 - Cádiz, 1936). Médico, profesor de la Facultad de Medicina de Cádiz y último alcalde republicano de la ciudad. Hace una década, junto a Rubén Benítez y Jesús Núñez, escribí un capítulo que sigue siendo el acercamiento más amplio a su biografía. Abajo os dejo el enlace. El cortometraje fue grabado en su totalidad el sábado 18 de septiembre, y montado al día siguiente. Espero os guste.
El próximo sábado 25 se celebra el II Encuentro de Investigadores sobre la Memoria Histórica en Castellar de la Frontera. En origen dicho evento se iba a realizar en el primer trimestre de 2020. La Covid-19 dio al traste con él y hubo que dejarlo para más adelante. La jornada finalmente llega en un momento muy necesario pues si bien, cuando en noviembre de 2004 se organizó el I Encuentro la Recuperación de la Memoria Histórica no ocupa ni un par de líneas en cualquier rotativo que se preciara, hoy día hemos pasado a la aceptación y normalización del tema en la mayoría de la sociedad española. Aunque también es cierto que en los últimos años han surgido voces que ponen en duda dicho trabajo. Y lo que es peor, intentan avivar la nada científica historiografía franquista con sus ocultaciones y décadas de silencio.
No obstante, como quedó bien palpable en la edición del libro Recatar la memoria -donde se recopilaron los textos de los trabajos presentados en 2004-, desde tiempo atrás ya se venía trabajando en nuestra provincia en temas historiográficos relacionados con la Memoria. Y ahora, más de quince años después, se recogen resultados. Será un buen momento para poner en común proyectos realizados en los últimos años, así como plantear futuros desafíos. No olvidemos que nos encontramos en una provincia donde, a pesar de todos los avances realizados en materia de Memoria, todavía no existe un estudio de compendio que nos ayude a entender lo sucedido durante el golpe de Estado de julio de 1936 y la posterior represión franquista de manera global.
Portada del libro que recogió en 2006 los resultados del I Encuentro en Castellar.
Ya queda menos para la celebración del XXII Congreso del Carnaval. Dará comienzo el próximo jueves 10 a las 16 horas y quedan algunas plazas para quieres deseen participar. Podéis hacer vuestra inscripción y matrícula en el siguiente enlace:
Por hacer un resumen del contenido, de manera cuantitativa, indicaros que en los tres días que dura el congreso podremos disfrutar de 11 conferencias, 13 comunicaciones, 2 mesas redondas, dos actuaciones y la presentación de 3 libros. Si estáis, como es normal, que no os podéis esperar al jueves, os animo a visitar las exposiciones que con motivo del congreso se han inaugurado días atrás en el Baluarte de la Candelaria. Una corresponde al Carnaval de Montevideo y se basa en fotografías de Alicia Teibo y José AriSi. La otra muestra una selección de disfraces del Carnaval de Barranquilla y pertenece a Joaquín Hernández, más conocido como Kiki.
Ramón de Carranza preside Aniversario del golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera, 13 de septiembre de 1928. En Álvarez Rey, Leandro. Los diputados andaluces en la Segunda República. Vol. I. Centro de Estudios Andaluces. Sevilla, 2009.
Si te lo perdiste, si no te enteraste, si la señal no estaba bien, si no te apetecía pero ahora sí... los compañeros de Onda Cádiz TV ya han subido a su canal de youtube el programa que le hemos dedicado a Ramón de Carranza, el llamado por la historiografía franquista "Alcalde Grande de Cádiz". Con la colaboración de José Marchena Domínguez y Rafael Ravina Ripoll creo hemos realizado un trabajo bastante esclarecedor para quien quiera acercarse a la figura del militar, político y empresario gallego. Gracias, cómo no, a Salvador Santos, Manuel Sánchez y resto de compañeros de la televisión municipal. Aquí abajo os dejo el programa para que lo veáis, y su creéis oportuno, divulguéis.
Durante la semana próxima de Carnaval, desde 1d3milhistorias junto con el Museo de Cádiz, os proponemos una novedosa actividad: Carnaval y Museo, la extraña pareja. Es un breve recorrido por dicho equipamiento donde, a nuestra forma -contando y cantando-, intentaremos demostrar la curiosa relación que tiene la fiesta y las distintas etapas históricas representadas en una selección de salas. Se llevará a cabo el viernes 28 de febrero, Día de Andalucía. Serán dos pases -a las 11 y a las 12 horas-, y las plazas son muy limitadas. Puedes solicitarlas a nuestro mail: reservas@1d3milhistorias.com
La
importancia de las Memorias: `La infancia´ (1).
Mercedes Formica, 1913-2002.
Me
encantan las memorias. Y no solo por su utilidad como fuente historiográfica.
Las hay realmente bien escritas, entrañables, y siempre que se lean con ojo
crítico capaz de vislumbrar datos desproporcionados u erróneos, tendencias
ideológicas o religiosas, etc. nos pueden ofrecer un lado de nuestra historia
que nunca fue, ni será, narrada por los documentos oficiales. Vida cotidiana en
estado puro capaz de dibujar escenas entrelazadas con la política, la economía,
la sociedad o la cultura de un momento (2). Entre los libros de mis estanterías
llevaba algún tiempo observando uno pequeño de sencilla cubierta titulado `La
infancia´. Su autora una vieja conocida de avatares historiográficos: Mercedes
Formica-Corssi (3). Hace años dicha figura no me atraía mucho, aunque siempre
advertí que fue una personalidad compleja: una niña de buena familia que
comenzó estudios universitarios con la llegada de la República, se afilió en
fechas tempranas a Falange Española y que después, en plena posguerra, se
enfrentaría, en cierto modo, con el dictador Franco en su intento de mejora de
las condiciones de la mujer, consiguiendo la reforma del Código Civil. Aunque
bien es cierto que los golpistas del 18 de julio de 1936, entre los que se
encontraba -ella fue `camisa vieja´-, fueron culpables directos de la pérdida
de los avances obtenidos en los años republicanos en el ámbito de género, no
hay duda de que Formica jugó un papel fundamental en la posterior -leve- apertura
del régimen franquista. Las vueltas que da la vida.
Portada de ´La infancia´ (1987).
Ojeé
`La infancia´ decidido a buscar alguna señal sobre el Carnaval en Cádiz. Al fin
y al cabo, Mercedes vivió en la ciudad desde su nacimiento en 1913 hasta que su
padre fue destinado a Sevilla en 1924. Y así fue. En determinados momentos, no
muchos, Mercedes, en su evocación de la niñez da unas ligeras pinceladas de la
fiesta popular. Tampoco de manera profusa. No hay que olvidar que pertenece a
una familia acomodada y que su relación con el Carnaval es casi casual. Dicho
de otra manera, la cultura popular en sus recuerdos no deja de ser parte del paisaje de
fondo. Aun así, tan importante era la celebración en Cádiz que, como decimos,
aparece en algún instante de su relato.
Uno
de los fragmentos que más me ha llamado la atención pertenece al capítulo
segundo. Nos habla del tango gaditano. Aquel que tiene su origen en la
mezcolanza de culturas que se cruzan en esta Bahía, y que llega a tener tanta
fama ya en el siglo XIX que, en cualquier momento del año, qué digo del año,
¡del día! se canta, se baila y jalea si la situación es propicia. Y es así como
surge la siguiente historia y el personaje al que dedicamos este texto, Jesús
Sáez apodado Rakú (4). Pongámonos en situación…
Entre las matas del suspiro nacía un
murmullo.
- ¿Qué pasa?
- Es Rakú, que está bailando el tango
gaditano.
- ¡Dios mío! Que cierren los balcones. Que
las niñas no vean bailar a Rakú.
Hotel Parador Atlántico. Se divisaba desde la casa de los Formica.
Nos
encontramos en los estertores de la calle Sacramento, intuyo en un primer
momento que en la manzana que hoy es el hospital San Rafael; o, pensándolo
mejor, pudiera ser incluso en el tramo que hoy conocemos como Benito Pérez
Galdós. Finalmente me inclino a pensar esto último porque por aquellas fechas
el Gran Teatro -después Gran Teatro Falla-, ya estaba construido y Mercedes apenas
comenta nada al respecto. Además, páginas atrás, Formica ha descrito dicha
finca con jardín desde el cual se divisa el Hotel Atlántico (5). Aunque el
fragmento es breve resulta fácil adivinar la fama del tango entre la población,
así como su lado más indecente representado por el baile. Al menos para los
ojos de la burguesía gaditana de aquellos años que al igual que décadas atrás,
sigue mostrándose asustadiza -a la par que un tanto hipócrita-, con los bailes
populares que para ellos representan el indecoro más absoluto (6). Queda claro
que hay que evitar a toda costa que las infantas vean aquello. No obstante,
antes de dar pie a la historia que nos va a atrapar, la autora nos presenta al
personaje principal de la misma:
Rakú era de mediana estatura, rubio y
extraordinariamente simpático. Se llamaba Jesús Sáez, pero en aquella época
nunca supimos su verdadero nombre. Todos le conocían por Rakú, Apodo (sic) que le había quedado después de un suceso
que los enterados narraban de esta manera.
En el centro y con corbata, el auténtico Ra-Kú.
- Vino a Cádiz un
indio de la India (7). Un luchador que desafió a los gaditanos.
Se llamaba Ra-Kú.
Este de la
fábrica, subió al ring y el indio le dio más golpes que a una estera. ¡Vamos!
¡Que lo <<eslomó>>!
Desde aquel día, le quedó el nombrecito.
¡Ya se sabe! ¡La guasa! Entraba en la taberna, o en una reunión y todos decían:
<<Aquí viene Rakú>>.
Tras
una breve explicación física y social, así como la curiosa ilustración del apodo de Jesús Saéz, la autora nos
dibuja, casi sin proponérselo, una capital de provincias donde los
deportes de contacto jugaban un
papel fundamental en la sociabilidad de aquellos años. La escritora regresa a
la explicación principal: la prohibición de los adultos, en este caso de su
madre, a que pudieran ver el baile del tango gaditano y cómo se ejecutaba:
Cuando Rakú bailaba el tango gaditano, se
recogía la chaqueta hasta mitad de la cintura, sacaba el trasero, y se movía
con gestos lúbricos, propios del baile popular. No contento, se acompañaba de
una cancioncilla que comenzaba de esta manera.
Ponme
la mano aquí Catalina mía,
Catalina
mía…
- ¡Qué cierren las
ventanas! Que está bailando Rakú.
Los otros empleados aprovechaban la
ausencia de mi padre para jalear. Jaleaban todos. Sin excepciones. Hasta el
mismo encargado.
- ¡Arsa y toma!¡Arsa
y dale!
…Catalina mía. Catalina
mía…
Sin
embargo, antes de entrar en las líneas del texto que más nos han interesado,
incluimos un fragmento más donde nos sigue ampliando datos sobre “Rakú”. Al
parecer no solo fue un operario de la fábrica, un aficionado a la lucha cuerpo a
cuerpo y al baile por tangos, sino que, además, se ganaba la vida arreglando
todo tipo de estropicios en las casas de las familias adineradas. Formica, una
vez más, describe afinadamente ya no solo el quehacer de nuestro protagonista,
sino también la relación que guardaba con su madre, Amalia Hezode, y como ésta
no escatimaba en ofrecer su mejor vino al operario, así como la fijación y
atracción que el personaje ejerce sobre ellas:
Rakú tenía otra faceta. Cuando se fundían
las luces, o no funcionaba un enchufe, entraba en el piso muy serio, con su
traje de algodón bien estirado, acompañado de su caja de herramientas.
Maniobraba en los hilos y la luz se hacía.
Parecía un milagro.
-Que le sirvan una
copa de vino a Rakú.
-¿De marca, señora?
-De marca.
Traían una botella de Agustín Blázquez y
Rakú bebía un vaso que consumía de un solo trago. Alzaba la cabeza y el vino se
deslizaba por su garganta. Una garganta tostada de piel clara.
La nuez de la garganta se movía.
Y de
pronto el relato se vuelve huidizo. Las ricas descripciones desaparecen para
entrar en un relato frío y cortante. Formica, sin avisar al lector, da un
salto en el tiempo de más de diez años:
Rakú murió. Durante la Guerra Civil.
- ¿Y no se puede
hacer nada por él? ¿No podemos salvarlo?
- Nada niña. Ya está
muerto. Fusilado.
-Pero, no podemos…
-Nada, niña. Ya
está enterrado.
¡Pobrecito Rakú! Con su traje de faena, su
buen humor, su valor indudable, y aquel tanguillo de letras imposible.
Ponme la mano aquí Catalina mía,
Catalina
mía…
Como
se suele decir nos deja con la miel en los labios. Formica, a continuación,
cambia drásticamente de tema y no indica nada más. Y esto que puede parecer
cuestión baladí, nos llama poderosamente la atención. Formica es una, de tantas
personas que, habiendo vivido el conflicto bélico dentro de los vencedores, si
bien podría explayarse, no lo hace. Y no solo no lo hace, sino que además
prefiere no ahondar en el suceso. Y eso que, según sus propias palabras,
estamos ante alguien de “valor indudable”. Vamos a profundizar algo más en el
tema. O al menos lo voy a intentar. Porque no se a ti, amable lector/a, pero sigo
pensando que la represión franquista en Cádiz se ha estudiado muy tarde y
todavía queda bastante por hacer.
La
labor de documentación
Del
personaje tenemos pocos datos: nombre, un solo apellido y el apodo. Con dicha
relación hemos consultado las bases de datos básicas cuando se pretende buscar
información sobre algún represaliado del franquismo en la ciudad de Cádiz. En
primer lugar, la de la historiadora Alicia Domínguez Pérez, así como el posterior
trabajo de José Luis Gutiérrez Molina, siendo ambas búsquedas infructuosas. Nos
decidimos entonces a profundizar un poco más y acceder a los archivos. Nada. No
nos han dado resultado los libros de registros de enterramientos del Cementerio
de Cádiz (8), ni la base de datos de El Penal del El Puerto de Santa María (9).
Al desconocer domicilio de nuestro personaje hemos seguido ampliando la
búsqueda hasta la cercana localidad de San Fernando, en la cual, semanas atrás
se ha presentado una nueva publicación de Miguel Ángel López Moreno sobre los
años de la República, golpe y posterior represión en dicha localidad. Tampoco ha
habido suerte. ¿Qué pudo ocurrir? ¿recordaría Mercedes Formica mal dicho
nombre? ¿Sería un dato erróneo provocado por el paso del tiempo? (10)
De
nuevo a las Memorias: `Visto y vivido´
La
vida de la autora a raíz del golpe de Estado del 18 de julio de 1936 se conoce
bastante mejor. La sublevación militar sucede cuando vive con su familia en
Málaga. Como decíamos en una nota al principio, unos años antes ha comenzado
sus estudios universitarios y desde 1933 está afiliada a Falange. Málaga se va
a mantener fiel al gobierno republicano por lo que Formica no se encuentra muy
segura en la capital andaluza. Tiene unos 23 años. Por suerte entre las obras
que publicó décadas después se encuentra otro libro de memorias: Visto y vivido. En dicha publicación relata sus vivencias durante la República, golpe y
primeros compases de la guerra (11). ¿Hará mención al operario Rakú? Vamos a
comprobarlo.
Portada de ´Visto y vivido´ (1982).
Tras
una rápida ojeada a un ejemplar que se encuentra depositado en la biblioteca
municipal Celestino Mutis, vemos como la autora repite prácticamente la misma
descripción. Puede que `La infancia´ sea una ampliación del primer apartado
-el dedicado a su vida en Cádiz-, y que el germen esté en `Visto y vivido´. O,
¿por qué no? `La infancia´ fuera un manuscrito anterior y no viera la luz hasta
unos años después que las memorias completas. Fuera como fuese, Formica, en
esta ocasión, encuadra el baile del tango gaditano en los bautizos de entonces
y cómo, con ellos o sin ellos, cualquier momento era bueno entre la vecindad
gaditana para marcarse, si me permiten la expresión, “una pataita”.
No
obstante, en `Visto y vivido´, al llegar el discurrir bélico arrancado a
mediados de 1936, ¡oh, sorpersa!, la autora regresa a nombrar a nuestro
personaje. La obra está escrita décadas después de dicho acontecer histórico
por lo que lo hace con mesura, sin el acaloramiento de dicha situación. Pero
también no es menos cierto, que el contexto ha cambiado, e incluso la propia
Mercedes ha podido cambiar en su pensamiento. En una línea muy parecida a otros
coetáneos que en su madurez pusieron en negro sobre blanco sus vivencias,
intenta igualar a las víctimas de la represión de retaguardia en zona golpista,
así como las del lado del gobierno legal republicano. Nos habla de aquellas
madres que sufrieron el dolor que trae la pérdida de un hijo, vislumbrando
(¿justificando?) dos tipos: las de primera -madres de hijos/as asesinados por
la represión-, y las de segunda -madres de los ejecutores asesinos-. Formica
nos da una serie de nombres en recuerdo de esas madres de “primera” de ciudades
como Málaga, para la retaguardia republicana, así como Granada, Sevilla o
Cádiz, para la retaguardia sublevada. Y para Cádiz recuerda a Jesús Sáez, Rakú.
Planteamientos aparte que desarrolla la autora en su momento -y que son muy
significativos del tiempo en que se escribió la obra (12)-, por segunda vez lo
nombra, lo tiene presente. Pero habrá una nueva y, hasta donde sabemos, última
ocasión.
Nos
volvemos a poner en situación. Unas páginas más adelante, Mercedes y su familia
han conseguido huir de la Málaga republicana hasta llegar a la Sevilla de
Queipo de Llano. Su papel en la Falange -y más concretamente en la Sección
Femenina (13)-, es bien clara. Si es necesario visitará zona de trinchera como
ocurre en el asedio a Ronda por parte de las tropas sublevadas al mando de
Enrique Varela Iglesias:
“Las tropas nacionales tomaron al poco tiempo
la ciudad [Ronda], y la que había
sido delegada de la SF (sic) envió
recado […] para saber si Pilar
comprendía su situación. Con el propósito de darle la bienvenida, fui a
recogerla a las mismas trincheras, defendidas por la Bandera Zamacola, que
mandaba Stanislao Domecq.”
Y a
continuación un postrero dato sobre Rakú que, de forma involuntaria o no, puede
dar muchas claves sobre el final de nuestro personaje:
“De nuevo en Sevilla, el dolor de los amigos
muertos en el frente, los dramas de los más desamparados. El fusilamiento de
Rakú, cuando estábamos en Málaga…”
Vamos
concluyendo
Por
lo tanto, de ser cierta toda esta historia incluida de manera dispar en las
Memorias de Mercedes Formica llegamos a las siguientes conclusiones. El
asesinato de Jesús Sáez (a) Rakú sucedería entre la toma de la ciudad de Cádiz por
los fascistas y la huida de la familia de la autora de Málaga fechada el 24 de
septiembre. Es decir, nos encontramos en los primeros instantes de la Guerra
Civil que se ha iniciado con el fracaso del golpe de Estado del 18 de julio.
Desconocemos las circunstancias que rodearon el asesinato de Rakú pero es
bastante evidente que se sitúa en el llamado Terror caliente, dicho de otra
manera, entre la multitud de detenciones y simultaneas o posteriores
desapariciones incontroladas que sacudieron ciudades y pueblos de la
retaguardia sublevada. No debemos pasar por alto el detalle que indica que el
fusilamiento sucede cuando se encuentra todavía en Málaga. El dato nos habla
de, a pesar de las circunstancias de la guerra, la incomunicación, la censura
en la prensa, etc. llegaban, de alguna forma, noticias del otro lado del
frente. ¿Sería muy descabellado pensar que alguno de los huidos de Cádiz a
Málaga llevara la noticia hasta toparse con Formica? Al fin y al cabo, la
sierra norte gaditana, así como la propia provincia de Málaga se había
convertido en refugio para las personas que huían de los fascistas alzados en
armas en Cádiz. También creemos digno de destacar por parte de la autora la
capacidad de respuesta y/o acción, o el intento al menos, al tener conocimiento
de la desgracia: “¿Y no se puede hacer
nada por él? ¿No podemos salvarlo?”. En cierto modo, aunque en el relato primigenio
nos dibujó a una niña que preguntaba a sus mayores, la realidad era bien
distinta. Como señalamos en el verano-otoño de 1936 Formica contaba ya con 23
años, llevaba tres afiliada a Falange y, por qué no, desarrollaba alguna labor de
sabotaje en la Málaga leal a la República de donde, como vimos, se evadió a
Sevilla donde se encontró a salvo. Por lo tanto, si bien, los distintos
escritos apuntan admiración hacia el operario apodado Rakú, también es cierto
que se desprende pesar por la pérdida, así como incapacidad para resolver la
situación. ¿Hasta qué punto la interrogación “no podemos salvarlo” va dirigida
a sus mayores? ¿Quizás a sus superiores de rango falangista? ¿A altos mandos militares
sublevados o golpistas? (14). Temo que estas preguntas quedarán sin respuesta.
No obstante, me sigo cuestionando lo siguiente. De existir Jesús Sáez (a) Rakú,
¿dónde fue a parar su cuerpo?
Posible
hipótesis
Habiendo
consultado las distintas bases de datos de historiadores y entidades de la
bahía de Cádiz, así como libros del Cementerio de la ciudad, al cerrar aún más
el círculo de la fecha del asesinato -ya hemos comentado que debió ser anterior
a la huida de Formica de Málaga-, y conociendo el dato que nos indica que en el
Cementerio de San José de Cádiz se enterraron, aproximadamente unos ochenta
individuos asesinados sin identificar (de los cuales treinta y ocho lo hicieron entre el 22 de julio y el 20 de
septiembre), no nos parece desatinado pensar que el operario conocido
como Rakú fuera una de dichas personas. Tras encontrar la muerte en una ejecución
extrajudicial en uno de los siguientes parajes del término municipal de Cádiz
(playa de Puntales, alrededores de la plaza de Toros, foso de Puerta de Tierra
o Avenida Duque de Nájera), su cuerpo, finalmente pudo ser arrojado a la fosa
común de dicho cementerio. Fosas en las que, casualmente, en estos tiempos se
está trabajando para exhumar a dichas personas represaliadas y poderle dar
digna sepultura. Pudiera ser.
Mientras
tanto continuaremos nuestra labor. Rakú no es más que un grano de arena en una
inmensa playa. Y según las declaraciones de Mercedes Formica, trabajador
voluntarioso, ciudadano sociable, y por qué no, -nos gusta pensar que-
comprometido con las ideas de libertad y progreso. Maravillosas Memorias, ¿no
opinan los mismo? Volvamos a escuchar en su honor ese tango gaditano que con
tanto arte bailara y que tan bien nos describió Formica: “Catalina mía” el que
por cierto tanto se versionó, y se sigue versionado, en el flamenco.
* * *
(1) El profesor Manuel Ramos Ortega ya hizo un análisis de dicha obra dando buena muestra de cómo pueden servir de estudio este tipo de escritos. En este caso, por ejemplo, para el análisis de una clase social determinada: la burguesía. En Estudios de literatura española contemporánea. Universidad de Cádiz. Cádiz, 1991. Págs. 105-132.
(2) Según
algunos investigadores este tipo de documentos bien podría denominarse como
“autobiografía cultural”. En RUIZ FRANCO, R. “Pequeña historia de ayer: la
memoria histórica a través del testimonio de Mercedes Formica”. En Trocadero nº16, 2004, Universidad de
Cádiz. Pág. 20.
(3) Cádiz
(1913) - Málaga (2002). Hija del ingeniero José Formica y Amalia Hezode, disfrutó
de una infancia acomodada gracias a la posición de su padre. Poco después
marcharían a Sevilla donde comenzaría sus estudios universitarios, así como su
afiliación a Falange Española. Su vida quedó marcada por la separación de sus
padres. Tras la guerra civil continuó sus estudios siendo una de las pocas
mujeres que durante los años 50 ejerció la abogacía.
(4) En
el que creemos único análisis literario sobre`La infancia´ de Formica, Jesús Sáez “Rakú”
no atrajo el interés del autor. En el amplio apartado dedicado a la vida y
hábitos cotidianos, al tratar a la servidumbre y al proletariado se limita a
describirlo así: “…viejo y un tanto estrafalario sirviente…”. En RAMOS ORTEGA,
M. op. cit. Pág. 120.
(5) El
domicilio familiar de los Formica-Corsi Hezode era avenida Wilson nº82-actual Benito Pérez Galdós-,que
coincidía o colindaba con la fábrica de Gas de la Compañía Lebón de la cual
José Formica trabajaba con ingeniero. En ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL de CÁDIZ (a partir de ahora AHMC), Padrón de 1935, Libro 3.656.
Este dato también lo corrobora el profesor Miguel Soler Gallo en “Diez años sin
Mercedes Formica” en Diario de Cádiz,
30 de abril de 2012.
(6) No
deja de ser curioso como un par de siglos atrás los viajeros ingleses también
anotaban lo “indecente” de los bailes que la gente humilde de Cádiz exhibía en
plena calle. Ver el caso de Henry Swinburne y el manguindoy. En OSUNA GARCIA, J. Cádiz, cuna de dos cantes. Quorum.
Cádiz, 2002. Págs. 91 y 92.
(7) En
realidad, el original Ra-Kú no venía de la India sino de Japón. Había nacido en
1881 y todavía siendo adolescente ya practicaba el jiu-jitsu. Con el nacimiento
del nuevo siglo comienza a realizar distintas giras por España y Portugal,
habiendo pasado previamente por Inglaterra. En el verano de 1910 llegó a Cádiz
donde llevó a cabo su exhibición en el Teatro Principal. Allí se enfrentó al
entonces célebre Manuel Pichardo en tres minutos. Como venía siendo habitual en
días posteriores se repetiría la escena con voluntarios donde, se supone,
subiría nuestro personaje Jesús Sáez. “Ra-kú en Cádiz” en Diario de Cádiz, 22 de junio de 1910; también en CASTIÑEIRA, A. M. “Rakú, el pequeño japonés
invencible” en La Voz de Galicia, 11
de febrero de 2017.
(8) AHMC,
Libros de enterramientos de 1936 a 1939.
(9) Se
encuentra en el ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE CÁDIZ.
(10) Los
historiadores más críticos con la utilización de dicha fuente posiblemente se
inclinen por esta cuestión. Y debemos de tenerla muy en cuenta. La mente, en
multitud de ocasiones juega malas pasadas. En el caso de Mercedes Formica
tenemos por ejemplo el dato que ella nos proporciona y que señala 1944 como el
arranque de su dirección en la revista Medina. Sin embargo, la información
interna de la SF, así como los propios números de la publicación lo desmienten
y señalan como 1941 año del inicio de dicho trabajo por parte de la falangista.
En BARRERA LÓPEZ, Begoña. La Sección
Femenina (1934-1977). Historia de una tutela emocional. Alianza Editorial.
Madrid, 2019. Pág. 119.
(11) En
palabras de la propia Mercedes: “nuestras
actividades políticas se limitaron a buscar refugio a los camaradas
perseguidos, a esconder o difundir propaganda, a visitar presos y familiares, a
estar presentes en las misas de los caídos”. En FORMICA, M. Visto y vivido, citamos por BARRERA, B. Op. Cit. Pág. 42.
(12)Mientras
La infancia se publicó en 1987, Visto y vivido lo hizo en 1982, por lo que,
presumiblemente ambas obras fueron escritas en el Tardofranquismo y en los
llamados años de la Transición.
(13)“A las [actividades] habituales, se sumaban ahora la confección de camisas y brazaletes, el
reparto de folletos de propaganda o convencer a los pudientes de que era
preferible renunciar, en parte, a lo que tenían, e implantar la justicia social”.
En FORMICA, M. Visto y vivido,
citamos por BARRERA, B. Ibidem.
(14)De
hecho, no sería la única vez que Formica, según sus declaraciones, lo hiciera. A
salvo, en Sevilla, se interesó por su profesor el socialista Luis Rufilanchas.
Se acercó al cuartel de Queipo de Llano y terminó teniendo una discusión con un
asesor jurídico que había sido pasante de Manuel Blasco Garzón. Sus intentos
fueron inservibles. Rufilanchas ya había sido asesinado en La Coruña.
(Reseña publicada originalmente en la revista Andalucía en la Historia nº66, oct.-dic. 2019)
Conspiraciones y pronunciamientos. El rescate de la libertad
(1814-1820)
Marieta Cantos Casenave y Alberto Ramos Santana (Editores)
Editorial UCA, Servicio de Publicaciones de la Universidad
de Cádiz
2019
ISBN 978-84-9828-755-4
Santiago Moreno Tello
De la mano de los profesores
Marieta Cantos y Alberto Ramos presenta la Editorial UCA (Universidad de
Cádiz), una nueva publicación que engloba una serie de trabajos que,
originalmente, fueron presentados al II Congreso Liberal de 2017. Una última
reunión científica, de una larga serie, en torno al Bicentenario de la
Constitución de 1812 y que tuvieron sus inicios en 2005. En esta ocasión se
trataba sobre las conspiraciones que se sucedieron entre el regreso de Fernando
VII en 1814 y el pronunciamiento de Rafael de Riego en 1820 en Las Cabezas de
San Juan.
Destacan los coordinadores de la
publicación que si bien la historiografía española necesita un impulso sobre
dichos temas -de hecho, el volumen de trabajos presentados a las sesiones del
congreso disminuyó respecto a convocatorias anteriores-, no por eso el
resultado ha descendido la calidad científica. En la obra los autores han vuelto
a examinar la historiografía clásica; a la vez se han revisitado fuentes
primarias como autobiografías y memorias; además, los textos se han
complementado con otro tipo de fuentes como las literarias, al fin y al cabo,
estos episodios vividos en el primer tercio del siglo XIX inspiraron, décadas
después, no pocos escritos de la talla de literatos como Galdós o Blasco
Ibáñez.
El libro se abre con una
introducción donde los coordinadores repasan las principales conspiraciones a
favor de la Constitución de Cádiz puesto que, a partir del regreso del rey Deseado, no hubo año donde no faltara una
conjura. A continuación, se despliegan un total de siete capítulos entre los
que encontramos el trabajo de José Cepeda que nos acerca al conflicto militar
de aquellos años cuando tras la promulgación de la Constitución del 12 y su
pronto derrocamiento, el ejército ha quedado dividido entre los partidarios de
las nuevas corrientes donde prevalece la idea de ser “Ejército de una Nación”,
frente a los militares absolutistas con sus planteamientos de “Ejército de un
Rey”. Un capítulo que bien vale para comprender mejor la mentalidad de las personalidades
que, seguidamente, se van a analizar.
Por ejemplo, el general Torrijos,
del cual Manuel Alvargonzález no revisiona su etapa más conocida -la que marca
el final de su vida con su ajusticiamiento-, sino su papel antes y durante el
pronunciamiento de 1820. Con interesantes planteamientos de cara al futuro como
puede ser la más que posible influencia política de su compañera Luisa Saenz de
Viniegra.
Juan Van Halen, personalidad que
tanto aportó a la literatura escrita con posterioridad, ocupa los dos
siguientes capítulos firmados por Eduardo Fernández y la propia Marieta Cantos.
Mientras el primero dibuja una panorámica más biográfica, destacando sus
dispares vinculaciones con los escritos que se explayarán años después, la
segunda se centra en un momento determinado, y más concretamente en el análisis
de uno de sus textos. Nos referimos a “Verdades oportunas expuestas a su
Majestad”. Un comunicado de corte deliberativo, inscrito en la llamada “guerra
de opinión” tan en boga en aquellos años. Un texto donde, además de la versión
de Van Halen, comprobamos la disposición del juicio al que fue sometido, así
como los testigos. En definitiva, más allá incluso de la figura central, vemos
la importancia que puede tener un texto administrativo cuando se estudia y
complementa con otros de distinta índole.
Por su parte, Alberto Ramos, nos
presenta una figura bastante olvidada como fue Nicolás Santiago Rotalde. Pieza
clave para entender los primeros compases del pronunciamiento de 1820 en la
bahía de Cádiz y que ante, su fracaso inicial, la historia lo ha relegado a un
segundo plano. El análisis de distintos textos de Rotalde, posteriores a los
hechos, y su confrontación con otros, ayuda a contrarrestar la posible mitificación
del personaje, pero también a la compresión de los variados puntos de vista de
una figura nada falta de polémica.
El libro finaliza con dos
capítulos que entran en el campo de los hechos y las instituciones. Lo hace
Francisco Carantoña dando un buen repaso a la distancia y diferencias entre pronunciamiento
y golpe de Estado, además de cómo el pronunciamiento del general Riego, según
el autor, acabó en Revolución. Para ello tras hacer un repaso a la
historiografía actual sobre el acontecimiento, sin dejar de mencionar los
antiguos intereses de los estudios ultraconservadores -franquistas-, repasa los
hechos acaecidos en Galicia, Asturias, Murcia, Aragón, Navarra y en algunos
puntos de Cataluña.
Por último, Sara Moreno cierra la
obra con un texto comparativo entre los Consejos de Estado creados a raíz de la
Constitución de Cádiz y su posterior aparición, así como con el mantenimiento
que hizo el propio Fernando VII a partir de 1814. El primero más democrático
-si nos permiten la licencia-, pero claramente estamental. Y el segundo
totalmente personalista ya fuera en su composición, competencias y
funcionamiento.
En definitiva, una obra de
pequeño tamaño, aunque no por eso de menor interés. La etapa en la que se centra,
así como la habilidad de sus autores para arrojar luz en hechos todavía bastante
oscuros a la vez que interesantes revisiones de fuentes, hacen de Conspiraciones y pronunciamientos base
para futuros trabajos de investigación, así como ejemplo para futuros simposios
científicos de igual temática. Y eso no es poco.
Publica hoy Diario de Cádiz un interesante artículo que viene a arrojar algo más de luz sobre los últimos meses de vida del último alcalde republicano de Cádiz: Manuel de la Pinta Leal (Málaga, 1905 - Cádiz, 1936). El texto no tiene desperdicio e indica, entre otras cuestiones, un dato que hasta ahora se desconocía. Según las declaraciones del dueño del hotel Cervantes de Córdoba -donde se hospedó desde su llegada de Madrid ya que tras tener noticias del golpe de Estado marchó hacía la ciudad de la que era alcalde siendo imposible su llegada a Cádiz al quedar el tren detenido por los sublevados en El Carpio-, nunca salió durante las semanas que estuvo allí hasta que fue detenido por requetés venidos desde Cádiz. Un texto que viene muy bien en el 83º aniversario de su fusilamiento -asesinato-, en los fosos de Puerta Tierra y, que a buen seguro, ayudará a remover conciencias y a rescatar la memoria de este joven alcalde de Cádiz, doctor en medicina y, ante todo, inocente de los posibles "cargos" que los violentos golpistas quisieran culparle. Enhorabuena a Tano Ramos por dicho artículo.
Os dejo la versión en JPG del texto así como el enlace:
Ha costado mucho. Mucho trabajo y mucho tiempo, pero al fin lo tenemos entre nosotros. Este nuevo libro -Estado, educación y poder. De la Restauración Borbónica al primer franquismo en la provincia de Cádiz-, es el resultado de un par de encuentros científicos -Congresos Multidisciplinares-, desarrollados entre 2010 y 2012 en el seno de la Asociación Cultural y Universitaria Ubi Sunt?. A través de sus páginas, hemos intentando realizar una actualización de los estudios sobre historia de la educación centrándonos en un tiempo -primera mitad del siglo XX-, y en una zona -la Baja Andalucía-. Un paseo por nueve municipios de la provincia de Cádiz nos dan a conocer el estado de la educación en el reinado de Alfonso XIII y los posteriores cambios que se dieron en la misma conforme fueron cambiando los sistemas políticos que ostentaron el poder. La primera de las presentaciones que tenemos programadas serán en El Puerto de Santa María. La entrada será libre hasta completar aforo. El próximo jueves 16 a partir de las 20´00 h. en el Hotel Los Cántaros. ¡Os esperamos!
Publica hoy Viva Cádiz un artículo donde relato un primer acercamiento a lo que puede ser un estudio más amplio sobre la represión franquista en los últimos años de la dictadura. Es un tema poco tratado por los especialistas hasta ahora pero que, poco a poco, vamos sabiendo más. Porque la dictadura hasta su desaparición no cambió ni un ápice uno de sus pilares fundacionales: el uso de la violencia. Y buen ejemplo es el desconocido caso del comparsista Carlos Brihuega Rodríguez (Cádiz, 1943-2004). Supe de esta historia a través de una de sus hijas, Marisa. Posteriormente algunos miembros de la familia Brihuega Delgado se sentaron una mañana conmigo y de forma resuelta compartieron sus recuerdos. Hasta hace poco no se han atrevido a contar su historia más allá de sus círculos más cercanos. Han sido, y son, muy valientes. Ojalá cunda el ejemplo pues son muchos los casos como el de Brihuega en todo el país. Una persona inocente que por una mala praxis de las fuerzas de orden público de la dictadura sufrieron una cruenta represión que a muchos dejó señalados de por vida. En este caso, Carlos, sobrevivió gracias a una casualidad como podréis leer pero... ¿qué hubiera pasado si un amigo de la infancia -que era policía nacional- no entra en ese turno? Y ya puestos, cabe preguntarse, ¿para cuando una rectificación para con la familia? Carlos Brihuega falleció en 2004, pero su viuda Rosario, hijos, nietos, y demás familiares siguen ahí. Todos estos motivos son los que me han llevado a escribir el texto. Espero que os parezca interesante y sea útil. Al menos para entender hasta que punto la dictadura que asoló este país durante 40 años, no está tan alejada en el tiempo. Y que nunca estaremos libres del todo de decir que hechos como este nunca volverán a repetirse.
Tan solo agradecer a todos los Brihuega, una vez más, su valentía. Conocí a Carlos en sus últimos años de vida. Hombre introvertido, sí. Pero bueno como él solo. Al conocer esta historia comprendí muchas cosas que se decían de él y lo tímido que era. Y es que, ¿a quién no le hubiera pasado lo mismo? Gracias eternas a Rosario, Marisa, Carli, Eduardo, Chari, resto de familiares y cómo no, al Pelón, su cuñado y amigo: Antonio Galán Miranda. Ese otro gran comparsista amigo de infancia y que es algo más mayor que Carlos. Unos meses por lo menos... ¡qué presumidos son estos comparsistas de Paco Alba!
Homenaje a Severino Chacón -en el centro de pie-, en Cádiz. A su izquierda quien pudiera ser Micaela de Castro.
La Historia la han escrito los hombres. Las ciudades y pueblos han sido gobernadas por el mismo sexo. Aunque no siempre ha sido así. Sin embargo los parámetros por los que se han regido eran los mismos. Eso, entre otras muchas cuestiones, ha repercutido en nuestro callejero y por extensión, en nuestra Historia.
Mañana jueves 4 de octubre a las 12´00 h. se inaugura en Cádiz el nombre para una pequeña plazuela que hasta este momento ni siquiera lo tenía. El lugar, ubicado entre la Cuesta de las Calesas, el Palacio de Congresos -antigua fábrica de Tabacos-, el convento de Santo Domingo y la calle Plocia se vendrá a llamar `Cigarrera Micaela de Castro´. La inmensa mayoría se encogerá de hombros. ¿Quién es dicha personalidad histórica de la ciudad? Increíble hasta donde llega nuestra amnesia. Somos tan ignorantes que, a día de hoy, somos incapaces de vislumbrar el peso social, sindical y hasta político que llegó a tener Micaela de Castro en el primer tercio del siglo XX en Cádiz, ¡hasta coplas de Carnaval se le escribió en vida como homenaje!
Hace ya algunos años escribí un pequeño texto cuando se anunció el cierre definitivo de la fábrica de Tabacos de Cádiz (ver aquí). Hoy día la información volcada ha crecido pero sigue siendo necesario un estudio en profundidad de la Sociedad de Cigarreras y Tabaqueros de Cádiz, así como de mujeres como Ángela de Castro -hermana de Micaela que fue expulsada de la fábrica por sus escritos en Diario de Cádiz y que falleció prematuramente-, Ana Salas, Amparo García o la propia Micaela. Una mujer, ésta última, que ya formó parte de la primera sociedad de Cigarreras de finales de los años diez, desplegó una incansable lucha por las mejoras de la situación de las obreras del tabaco durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera, fue la única mujer candidata a diputada nacional durante la II República y finalmente, a raíz del golpe de Estado del 18 de julio de 1936, cuando contaba con 63 años, fue detenida en su casa de la calle San Rafael nº53, llevada a la cárcel provincial y finalmente desaparecida (asesinada) en algún lugar de la bahía de Cádiz. A día de hoy se desconocen donde están sus restos.
Mañana jueves, con este acto, Cádiz reconforta su Memoria. Se hace justicia con la familia De Castro y se sigue apuntalando las bases de una sociedad más democrática. Estáis invitadas/os.