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jueves, 13 de febrero de 2014

Nueva `Cata con Arte´: No llores por mí, Sevilla


Cartagena-Murcia, Oviedo-Gijón, París-Nueva York, Cádiz-Sevilla. Las rivalidades entre ciudades han existido desde siempre. No es nada nuevo. Vecindades inquietantes. Las relaciones conflictivas están llenas de envidias y de celos pero también de amor, de admiración, de competencia y esconden, en ocasiones; complejos de inferioridad y rencores no resueltos. Porque en realidad ¿quién no quiere en el fondo a su vecino/a?

"El mundo se divide en dos grandes partes: Sevilla y Cádiz" (Fernando Villalón)

Estas dos ciudades han convivido en la historia con rivalidades marítimo-comerciales (por la Carrera de Indias) y son hijas del mismo padre mitológico: Hércules. Sostiene el sevillano Antonio Burgos que "hay un proceso en la historia que desplaza de oriente a occidente el eje del comercio: Constantinopla, Venecia, Sevilla, Cádiz, La Habana, Nueva York, San Francisco, Tokio son las paradas y fondas de esta ley que en un momento engrandeció a Sevilla a costa de Venecia y en otro engrandeció a Cádiz a costa de Sevilla".

Vamos a descubir cómo la rivalidad Sevilla-Cádiz es tan antigua como su existencia. A pesar de las diferencias culturales, climáticas y sociológicas hay demasiados elementos que las unen y al final la una no puede vivir sin la otra. Los enfrentamientos políticos, futbolísticos son más contemporáneos pero siempre hubo una tensa relación económica (como las escalas de los grandes buques cruceros) que llega hasta nuestros días.

Y lo vamos a demostrar con Carnaval en el Hotel Playa Victoria de Cádiz. Estamos en febrero y las coplas han sido a los largo de años un testimonio de esta rivalidad. Hemos seleccionado varias coplas que reflejan la eterna vinculación entre las dos orillas. María Bernal, la muita, una artista joven de Puerto Real y con una voz increíble interpretará tangos y pasobles conciliadores de las Viejas Ricas (1884), de Paco Alba (1959), el Tio de la Tiza (1908) y de Manolo Rocha (1996). Y en la faceta más canalla un Gadita recalcitrante cantará conocidos cuplés ácidos contra el centralismo hispalense. Un historiador especialista en Carnaval de la Universidad de Cádiz nos explicará la rivalidad histórica de las dos ciudades

Y lo haremos con tres Vinos de González Byass: Un magnífico Blanco de Somontano, Viñas del Vero, El cream del carnaval, Solera 1847, y un tinto de la tierra de Cádiz Finca Moncloa.
La Cata comprende:

  • Cata técnica de tres vinos de González Byass
  • Blanco Somontano Viñas del Vero
  • Cream Solera 1847
  • Tinto Finca Moncloa
  • Propuesta Gastronómica del Playa:
  • Entrantes del 3x4
  • El mundo en dos partes
  • Envidias sanas
  • Dulces de Hércules
  • Intervenciones culturales y académicas
  • Música en directo
  • Sorpresas
  • Precio: 25 euros
  • Plazas limitadas
  • Viernes 21 de febrero, 20.30. Hotel Playa Victoria de Cádiz
  • Reservas en catasconarte.net o en el formulario de reserva aquí

viernes, 24 de enero de 2014

La ´cata con arte´ Matar a Matahari en Sevilla

Cartel anunciador de la cata en Sevilla.
Se han agotado, una semana antes, todas las plazas para la cata Matar a Matahari en Cádiz. Se llevará a cabo el próximo viernes 31 en el Hotel Playa Victoria. Sin embargo anunciamos que para el viernes 7 de febrero se repetirá. En esta ocasión en Sevilla, concretamente en el Hotel Casa Romana. Para más información sobre la misma, así como para hacer reservas, pincha aqui.

jueves, 16 de enero de 2014

Matar a Matahari, nueva ´cata con arte`


Impúdica bailarina exótica, su debilidad por los militares la convirtió en espía. Aristócratas, generales, corredores de bolsa y hasta destacados políticos desfilan por su lecho a principios del siglo XX. Descarada y atrevida. Matahari, la mujer espía, es un símbolo entre costuras que inspira a escritores de todos los tiempos.


Pero el debate entre seguridad y privacidad se ha globalizado con Snowden, Assange y los ciberataques son tan peligrosos como la licencia para matar de James Bond. ¿Todo vale?

Vamos a conspirar un poco. Conoceremos la peligrosa vida de los espías, la figura romántica del agente secreto y los servicios de inteligencia como poderosa arma de Estado. Estos personajes, algo raros y sospechosos, viven entre nosotros con personalidades muy dispares y con vidas ocultas.


Y lo haremos escuchando el rugido de las olas. En el Hotel Playa Victoria de Cádiz, en la cata con arte Matar a Matahari, el próximo viernes 31 de enero de 2014 a las 20.30


Lo presentaremos con tres maravillosos vinos del proyecto vitícola Uvas Felices. El blanco verdejo El Perro verde, el tinto El Hombre Bala y el tinto de Castilla Sospechoso.


Lo acompañaremos con una misteriosa oferta gastronómica de Javier Bocanegra, Jefe de cocina del Hotel Playa Victoria de Cádiz y con las piezas musicales de Erytehia, un grupo que nació con la inquietud de experimentar sonidos del rock y otras músicas.

En el ámbito cultural y ciéntífico conoceremos a Jaime Rocha, un ex espía que desvelará parte de su azarosa vida como agente del CESID y al profesor titular de Ciencia Política de la Universidad de Cádiz, Antonio Díaz, especializado en servicios de inteligencia.

La Cata comprende:
  • Cata técnica de 3 vinos, El perro verde, El hombre bala y Sospechoso
  • Maridaje gastronómico del Playa Victoria consistente en:
  • Misteriosos vegetales crujientes
  • Sopa de champiñones Harry Palmer
  • Desde Rusia con amor Kulebiaka con maiz rebozado
  • Matahari sopa de limón con gelatina de café
  • Intervenciones culturales y académicas
  • Música en directo
  • Sorpresas con arte
  • Conspiraciones
  • Precio: 25 euros
  • Imprescindibles reservas en el formulario de reserva pinchando aqui, o en catasconarte.net
  • Hotel Playa Victoria, viernes 31 de enero, 20.30

lunes, 28 de octubre de 2013

Catas con Arte: una de vampiros

Unos dos años creo que lleva funcionando esta novedad cultural-gastronómica. Una novedad en todos los sentidos. Porque sí. Porque la historia, la música, la literatura,... son potenciadores del sabor. 
Hace unas semanas asistí en el Hotel Barceló de Cádiz a la cata "Alfileres de colores". Lo confirmo. Esto no tiene nada que ver con las catas habituales que se suelen ofrecer. Esto va más allá. Podría explicar el buen ambiente que "Catas con Arte" consigue crear. Podría explicar el poderío al cante de Leo Power. Podría explicar como la figura del toro, desde la mitología griega hasta la actual tauromaquia, fue descrita por Pepe Reyes. Incluso podría explicar algún que otro momento inesperado de gracia y arte con María Cala de Jerez. 
Pero prefiero que lo descubran por su propio pie. A finales de semana se realizará "La noche de los vampiros". Las plazas para el jueves 31 están agotadas. Pero todavía queda alguna para el viernes 1 de noviembre. Porque sí. Porque los vampiros existen. Eso me ha contado José Berasaluce. Tendremos el honor de deleitarnos con las intervenciones de la profesora Leonor Acosta, el especialista en vampirología Pedro Iglesias, y la músico Leticia Martín al violín. Todo ello regado con los vinos de González Byass y maridado con la cocina "vampírica" del Barceló.
Así que no lo dudéis, la cita el viernes en el elegante salón del Hotel Barceló de Cádiz a las 21´00 h. Más información aquí.

domingo, 26 de mayo de 2013

El bar Stop (de Cádiz)

El bar Stop en la actualidad.
La semana pasada asistimos a la reapertura del bar Stop, establecimiento que el año que viene cumplirá medio siglo de vida y que sino llega a ser por la apuesta de Paco Jiménez -del mítico Rinconcillo de La Laguna-, hubieramos presenciado la desaparición de otro local histórico del extramuros de la ciudad.
Fundado -según toldo-, en 1964 se situaba entonces al otro lado de la vía del tren. Muy cercano al paso a nivel de Segunda Aguada. Formando el cruce entre la calle Adriano (después Avda. de Portugal) y la Avenida Segunda Aguada. En aquel entonces tenía por vecinos el propio apeadero, herrerías, baratillos y poco más. Especializado en desayunos, con sus magníficos churros, pero también en almuerzos y cenas, pollos asados y pescao frito, servidos en terraza o interior. Incluso creo recordar que en la parte superior albergaba un salón comedor.
1ª plantilla del Stop. Foto: Memoria de Cádiz
En estos cincuenta años ha visto pasar imágenes peculiares de nuestra historia reciente. Muy cerca de allí, antes de que se ganaran al mar los terrenos para construir la barriada de la Paz, se encontraba el cuartel de los Flechas Navales de Falange. Sus instalaciones se localizaban en los restos de la batería de la Segunda Aguada. Y los domingos, los Flechas, pasaban por su vera desfilando camino de misa. Dirección a Salesianos. Hace unos años nos lo recordaba la gaditana, vecina de La Pasiega (barrio de San José), Carmen Cabeza de Vaca:

"Eran jóvenes, estudiaban e iban a misa todos los domingos, iban desfilando y en formación, por la Avenida de Portugal, hasta la Iglesia de San José hasta que entraban en Los Salesianos. Las muchachas del barrio intentábamos ir a la misma hora, veíamos esos muchachos tan blanquitos, tan monos (risas). La mayoría eran de fuera, una amiga mía salía con uno que era de fuera." (1).

`Los Beduinos´ de Paco Alba (1966).
Pero el Stop ha visto mucho más. Os dejaré otro ejemplo. A finales de 1965 Paco Alba y su comparsa comienzan a ensayar en la finca del bar Stop. Iban a sacar ´Los Beduinos´ que finalmente, y como venía siendo habitual se alzó con el primer premio de 1966. El nombre de la comparsa, jugando con el doble sentido, hacía referencia a los pueblos árabes moradores del desierto. Sin embargo, en Cádiz, los beduinos también eran -y son-, aquellos que viven en el extramuros de la ciudad. Es por ello que Paco Alba, después de muchos años ensayando con su grupo por el centro de Cádiz, y comenzar los ensayos en el bar Stop, quiso jugar con ese nombre. Finalmente los ensayos terminaron llevándose a cabo en una granja de pollos que Paco tenía a medias con Fernando "el gitano" a escasos metros del Stop, al otro lado de la vía del tren. En un callejón donde, junto a dos talleres mecánicos, se vendía la cal y la templina (2). Y aquellos ensayos, iniciados en el Stop, terminaron entre gallinas que muy seguramente escucharon coplas como la que sigue:


En definitiva, deseamos mucha suerte a Paco Jiménez en esta nueva aventura. Le agradecemos que no haya permitido la pérdida de un establecimiento que ya es parte de nuestra historia. La desidia acabó hace algunos años con el magnífico restaurante ´Caleta´ de la plaza de San Juan de Dios. Aquel que en su interior poseía el barco llamado ´Sin nombre´. En esta ocasión un espacio añejo de extramuros se sigue conservando entre nosotros. 


Paco Jiménez con algunos de sus fieles parroquianos como Alejandro y  Eduardo  (de La  Fondue). Sólo falta Carlitos Porras.
(1) Entrevista realizada el 9 de abril de 2010. Cfr. en MORENO TELLO, S. "Las baterías defensivas de extramuros en Cádiz: Historia y puesta en valor de un patrimonio olvidado". En RAMOS SANTANA, A. y MORENO TELLO, S. Invasión y guerra en la provincia de Cádiz (Mayo 1808 - Febrero 1810). Excma. Diputación Provincial de Cádiz. Cádiz, 2010. Pág. 92.
(2) Información facilitada por Manuel Moreno Pavón "El Moreno".

martes, 27 de noviembre de 2012

Un cartuchito de ´calamaritos´

Hace unos quince días la zona gastronómica del Centro Comercial de El Corte Inglés de Cádiz ampliaba su oferta. En la parte superior, donde se ubicaba un restaurante para paladares pudientes, se ha instalado la empresa Romerijo. Famosa en nuestra provincia -y parte del extranjero-, por su cocedero de mariscos en El Puerto de Santa María. Llevan funcionando unos 60 años. Casi ná. 
En la parte inferior, donde se encuentra la cafetería y unos bares de comida rápida, Romerijo ha abierto una pequeña barra donde sirve pescaíto frito. Hasta ahí todo bien. Veamos la fotografía tomada ayer:


En la parte superior vemos los siete cartuchos de pescao frito que podemos probar. Desde cazón (en adobo) a huevas fritas. ¿Ya os habeís fijado? Alguién debería decirles que en Cádiz eso de ´calamaritos´ suena raro. De toda la vida de Dios se ha dicho ¡PUNTILLITAS!

lunes, 9 de julio de 2012

El Traca Playa

Lo absurdo no tiene fronteras. Voy a intentar dar unas pinceladas sobre la historia reciente del Paseo Marítimo principal de Cádiz. El de la Playa Victoria. Y luego volveremos al día de hoy...
Con el inicio de la segunda legislatura del alcalde Carlos Díaz, dio comienzo una de las obras más importantes para la ciudad en la década de los años 80: el Paseo Marítimo desde la Avenida Fernández Ladreda hasta el castillo de Cortadura. La zona más cercana al centro y más elevada respecto al mar, respetaría el diseño original: la muralla. La que va desde el Cementerio hasta el citado castillo conocería una de las inversiones más grandes que se hacían hasta ese momento en extramuros. La obra fue encargada a los arquitectos José Ramón González de la Peña y Manuel Ángel González Fustegueras. Dio comienzo en 1984 con el derribo de las famosas casetas y en el verano de 1986 se inauguró el tramo que va de Isecotel al Hotel Playa. En los veranos posteriores se fueron inaugurando los siguientes tramos. Los módulos de entrada a la playa, dentro del estilo general de la obra, mostraban formas distintas y originales. Éstas, a su vez, coincidían con la trama urbanística de la ciudad, correspondiendo con la entradas y salidas de las principales calles. Se acompañaban con balaustradas de cemento blanco, perfectamente construidas que suponía una nueva interpretación del barandaje clásico del casco antiguo. Se permitía así, la transparencia entre el paseo y el mar, lo que podías disfrutar desde los bancos diseñados por Oscar Tusquets, hoy desaparecidos y suplidos por rectángulos de cemento poco anatómicos...
El Traca Playa de Cádiz
Uno de los últimos módulos fue concevido como local para la restauración: el Traca Playa, el cual correspondía con la callé José García Agulló. A finales de los ochenta, primeros años de los noventa, era cita casi obligada en las noches veraniegas de la ciudad. Pasaron los años y se ha mantenido como restaurante. Al parecer el cordero lo hacían de lujo. José Luis Trías lo regentaba. 
La actual Ley de Costas, según me informa Manolón Tirado, impide construcciones (entiéndase bares, restaurantes,...) a nosecuantos metros del mar. Si bien la construcción es de madera por ejemplo -y para que nos entendamos es de quitaypon-, no hay problema. Si es de otro material, como el cemento, se derriba. El Traca Playa por lo tanto debería de desaparecer (!). Por suerte, como hemos visto, está inserto en el Paseo Marítimo. Forma parte de él como cualquiera de los otros módulos (Cuatro Columnas, el Reloj,...). 
Una solución hubiera sido colocar delante uno de los repetidos chiringuitos de madera y de paso convertirlo en un modulo más de atención al visitante, bañista, etc. Olvídalo, hay crisis. 
¿Cuál ha sido la solución? Agarrarse a la silla... ¡cubrirlo de madera!
El Traca Playa cubriéndose de madera...

domingo, 10 de junio de 2012

"Los manitos" de Jerez

El primer restaurante mexicano que conocí era encantador. Casi al final (o al principio, según se mire) de Cádiz una joven pareja que vivía en La Viña intentaba, con mucha profesionalidad, agradar y ofrecer un tipo de comida que, creo, hasta entonces no se estilaba mucho por la ciudad. Se situaba, exactamente, en la calle Nereidas. A pesar de no estar cerca del centro le rodeaban un par de discotecas y otros bares, así como el propio Paseo Marítimo. Parte del material con el que condimentaban los platos lo traían importado de México. Los costes serían elevados. Así, a pesar de la clientela habitual que tenía, el restaurante no soportó muchos inviernos.
A partir de ahí todos los restaurantes de temática mexicana que he pisado han dejado bastante que desear. Todos ellos con un denominador común: pertenecían a franquicias. Comida casi empaquetada. No por eso dejé de asistir a ellos. Sobre todo a uno que hay en la calle Javier de Burgos. Ponen una sangría, que no será muy de estilo mexicano, pero te hace pasar buenos ratos...
Sin embargo, hace unos meses, entré en un restaurante mexicano llamado "Los manitos". Se sitúa en la avenida Nuestra Señora de la Paz. En Jerez. Y diré desde un principio que es de lo mejorcito que he encontrado sobre comida típica mexicana. Está decorado con gusto, nada de mariachis colgado en las paredes. Tiene mesas en el interior y en la terraza. Clima para todos los gustos. La carta no es muy extensa en comparación con nuestras "queridas" franquicias. Pero es obvio que en un restaurante mexicano no debe tener cabida una pizza o una hamburguesa, ¿no?

Plato de nachos con queso y jalapeños.
Siempre comenzamos con unos nachos. Con su queso y sus jalapeños. A los delicados con el picante que no pidan jalapeños o los echen al lado. Diferencia con las temidas franquicias: los nachos o tiras de maiz no son de paquete. Sí, los que podemos encontrar en cualquier supermercado que se precie. En Manitos los hacen ellos mismos. Otra diferencia: el queso. Servido en buena cantidad no se queda tieso en pocos minutos formando un emplasto como suele pasar en otros "restaurantes". Además, y aquí está el secreto, como hacían nuestros amigos de la calle Nereidas de Cádiz, el queso es cheddar, especial para fundiar al horno. En fin más arriba os dejo una fotografía del resultado.
Esto lo podemos acompañar con cualquier tipo de cerveza. En la carta tienen desde cerveza de "asquin" hasta las típicas Coronitas, Negra Modelo,...
Suelo pedir de plato principal unos tacos:

Los hay de pollo, ternera o cochinilla (cerdo). Los trozos de pollo bien macerados. Me resultan muy ricos. Las tortas también tienen un sabor muy peculiar que en nada se asimilan al de otros restaurantes mexicanos. La carta se complementa con flautas, burros,...
No soy muy de postres. Pero para los más dulzones tranquilidad que también los hay. Me van a permitir que me los salte y me vaya al final. A los tequilas. En "Manitos" hay un tipo de tequila que no se vende por aquí. Los más arriesgados bien conocen el Sauza o el Cuervo. Yo me decanto por el tequila añejo 1800. De color mucho más intenso que los anteriores y sabor más suave. La sal y el limón se quedan intactos conmigo. Digno de saborear.


Y a todo esto le sumamos cordialidad por parte de dueños y empleados. Y precios nada abusivos. Os lo recomiendo.