domingo, 31 de marzo de 2013

¡Salve, oh, Drago!

Copa del drago días antes de caer. Foto Pepi Tello.
Hace poco menos de un día que ha caído el Drago centenario de la Escuela de Bellas Artes de Cádiz. Se encontraba en el patio de entrada, por el Callejón del Tinte, al edificio del Museo de Cádiz. Según podemos leer en la prensa la edad del árbol podría estar entre los trescientos y los doscientos cincuenta años. No hacía ni un año que se anunciaba que la Junta de Andalucía lo iba a declarar Bien de Interés Cultural(1). En esa misma noticia ya se hacía presagiar lo peor:

"Visiblemente escorado y «asfixiado por el pavimento» parece correr la suerte de sus predecesores".

Quizás en los primeros días de esta semana políticos de distinto signo se tirarán los trastos a la cabeza. Puede que haya habido dejación. ¿Debería haberse apuntalado? ¿O quizás, como indicaba Jesús Cañas en su artículo, ha influenciado en la pérdida la forma de crecimiento que había tomado hacía décadas? No es el primer drago que se cae tras muchos días de lluvia. En Gran Canaria, en 2009, un drago que también contaba con doce metros de altura se desplomaba tras días de intensas lluvias(2).
Sea como fuese -ya los expertos hablarán-, para la botánica gaditana es una terrible pérdida. Más cuando hace pocos años también moría otro especimen(3).
No deja de ser curiosa la fascinación que este tipo de árbol ha despertado, y sigue haciéndolo, en la ciudadanía. Pondremos un par de ejemplos. Por un lado desde la copla de carnaval. El coro ´El duende del Falla´ en su ´tango universitario´ pronosticaron la muerte del antiguo drago de la Facultad de Medicina, plantado por Pedro Virgili en el siglo XVIII, meses antes de que un rayo lo destrozara en marzo de 1991:

"...porque la Universidad tiene proyecto modernos
y ya están construyendo
un gran Campus que abarque
todo el saber y el conocimiento.
Pronto trasladarán
la Escuela de Enfermería y también
allí luego pondrán Derecho y Filosofía,
Historia y Filología.
Y al final, nuestra Facultad
la de Medicina que tanto orgullo
y gaditanismo en sus muros siempre albergó
¡Ay! que si se la llevan
muere su drago trimilenario..."(4)

Foto: Pepi Tello.
Por otro una breve reseña sobre los dragos gaditanos que Juan Egea hacía al finalizar su libro de 1979. Lo Citaba entonces el escritor de la siguiente manera:

"Dragos viejos y nuevos; del Perejil, sobrenombre en que la ironía tiene vistos injustos de sarcarmo; del jardín botánico de la Facultad de Medicina más antigua de España, portentosa de docencia; del callejón del Tinte, en los dominios que fue de la huerta del convento franciscano; de la explanada del Polígono de San José, hasta incluso con su flamante calle; y tantos otros que, tristemente, se perdieron: derribados, muertos de sed. Pero todos, ornato de recintos ajardinados o de escuetas geometrías urbanísticas, como pedazos del alma de la ciudad cordial que los mima..."(5).


(1) Cañas, J. "Sangre de dragón, centenaria y protegida". La Voz de Cádiz. 22 de enero de 2012. 
(3) González de la Blanca, P. "Mataron al Drago de Puerta Tierra". La Voz de Cádiz. 9 de enero de 2009.
(4) Gil Sacaluga, Ch. Lamás León, J. A., Ramos, J. M. y Dávila, D. El duende del Falla. Cádiz, 1991. 
(5) Egea Rodríguez, J. Nuevas figuras y temas gaditanos. Jiménez-Mena. Cádiz. 1979. Págs. 189 y 190.

5 comentarios:

  1. Sobrino:
    Si le echas un vistazo a tu entrada sobre los dragos en diciembre, en los comentarios de tus lectores, comprobarás cómo se contaba que en los 90 se solicitó que el drago del Tinte se apuntalara:
    http://mastipiconolohay.blogspot.com.es/2012/12/otro-drago-que-peligra.html

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    1. tito: estás en lo cierto, ¿cuál fue la respuesta?

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  2. Respuestas
    1. Si, si, lo he leído. Te preguntaba que cual fue la respuesta a aquella sugerencia.

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  3. Como te puedes imaginar, nadie tomó medidas. Ni entonces (hace 20 años), ni ahora; ni unos ni otros. ¡Ahora resulta que nadie había visto el grado de inclinación del drago! ¿no? De la misma manera que dos "patas de elefante" apuntalan hoy dos grandes ramas de los dos ficus del Mora, hace ya muchos, pero que muchos años que se debería haber apuntalado este drago, que han dejado morir. Por cierto, como bien dice Purificación González: "era el ser vivo más antiguo existente en la ciudad de Cádiz".

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